Impacto de la inteligencia artificial en 2026: qué trabajos están en riesgo y cuáles se transforman

El avance acelerado de la IA ya impacta en el mercado laboral. Tareas repetitivas comienzan a ser reemplazadas, mientras que otras profesiones se redefinen y surgen nuevas habilidades clave para no quedar obsoleto.

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa a futuro y se convirtió en un factor concreto de transformación del trabajo en 2026. Su incorporación acelerada en empresas, oficinas y servicios está modificando la forma de producir, contratar y organizar tareas, con un impacto directo sobre el empleo.

La inteligencia artificial ya impacta en la organización del trabajo en empresas y servicios.

Los empleos más expuestos comparten una característica central: tareas repetitivas, previsibles y fácilmente automatizables. En este grupo se encuentran la atención al cliente básica y los call centers, la carga administrativa y contable simple, la redacción de textos genéricos, el análisis de datos rutinarios, el soporte técnico de primer nivel, las traducciones simples y el diseño gráfico basado en plantillas. En muchos casos, estas funciones ya están siendo asumidas por sistemas de IA que operan de manera continua y con menores costos.

Algunos empleos enfrentan mayor riesgo por la incorporación de sistemas de IA.

Por otro lado, hay empleos que, al menos por ahora, muestran mayor resistencia a la automatización. Se trata de oficios manuales calificados, profesiones con alta carga emocional, roles de liderazgo y toma de decisiones complejas, trabajos creativos profundos y actividades que requieren presencia física y adaptación constante. En todos ellos, el valor diferencial sigue siendo humano.

El mercado laboral comienza a diferenciar entre quienes usan IA y quienes no.

Especialistas advierten que el principal riesgo en 2026 no es solo perder el empleo, sino quedar obsoleto dentro del mercado laboral. La brecha comienza a marcarse entre quienes saben trabajar con inteligencia artificial y quienes compiten contra ella, una diferencia que impacta en salarios, estabilidad y oportunidades de crecimiento.

En países como la Argentina, el desafío es doble. Mientras algunos empleos tradicionales se ven amenazados, la inteligencia artificial también abre oportunidades para exportar talento y servicios basados en conocimiento. Según analistas, el principal riesgo no es tecnológico sino educativo, y la nueva brecha es cognitiva.

El consenso entre expertos es claro: la inteligencia artificial no eliminará todos los trabajos, pero sí aquellos que no evolucionen. En 2026, el futuro laboral dependerá menos de la tecnología disponible y más de la capacidad de adaptación de las personas.

Fuente: Medios

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