Un incendio forestal de gran magnitud es combatido intensamente desde la tarde del lunes en la zona de Puerto Patriada, en jurisdicción de El Hoyo, provincia de Chubut. Hasta este martes por la mañana, el fuego permanece fuera de control y ya trabajan en el lugar más de 200 brigadistas, con el apoyo de seis medios aéreos y un amplio despliegue logístico.
Ante la emergencia, se activaron evacuaciones preventivas para resguardar a pobladores y turistas, además del cierre temporal de los accesos al área afectada. Por el momento, se desconoce el origen del foco ígneo.
El gobernador Ignacio Torres autorizó el uso de todos los recursos humanos y materiales necesarios para enfrentar la situación.
Según el último informe técnico, el incendio continúa activo en el sector conocido como Primera Cantera, afectando vegetación variada, entre ella bosque nativo, forestaciones implantadas, matorrales y arbustos, aunque aún no se precisó la cantidad de hectáreas dañadas.
El foco inicial fue detectado alrededor de las 14.30 del lunes, momento en el cual se puso en marcha un plan de acción que involucra a unas 230 personas, entre combatientes y personal de apoyo. Desde el inicio, las tareas se concentraron en la protección de viviendas y en la evacuación de personas para evitar riesgos mayores.
Durante la noche, brigadistas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) y bomberos voluntarios permanecieron resguardando estructuras. Para este martes se prevé la continuidad de las tareas, con refuerzos provenientes de Neuquén y Río Negro, incluyendo personal del SPLIF de San Carlos de Bariloche y brigadas del SPMF neuquino.
El operativo es coordinado por la Secretaría de Bosques y la Subsecretaría de Protección Ciudadana, con la participación de organismos provinciales, municipales y nacionales. En la zona se utilizan camionetas, autobombas, camiones cisterna, maquinaria vial pesada, helicópteros con helibalde, aviones cisterna y aviones anfibios.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, para este martes se esperan temperaturas cercanas a los 30 grados, un factor que complica aún más las tareas de control del incendio.
