Inseguridad en Centenario: ataque y amenazas de muerte dentro de una fiambrería familiar

Tres jóvenes reaccionaron con violencia tras ser invitados a retirarse y provocaron lesiones, destrozos y un fuerte impacto emocional. La familia denuncia una seguidilla de episodios y pide mayor presencia policial.

Un grave hecho de violencia e inseguridad se registró en la ciudad de Centenario en los últimos días, cuando un joven comerciante fue atacado con un botellazo y amenazado de muerte dentro de la fiambrería familiar donde trabaja. El episodio ocurrió el miércoles pasado en un local ubicado en la esquina de las calles Estados Unidos y Perú y dejó a la familia en estado de shock, con temor a nuevas agresiones.

La víctima es el hijo de Marcela, dueña del comercio, quien relató que la agresión se produjo cuando tres jóvenes ingresaron al local y reaccionaron con extrema violencia luego de que se les pidiera que se retiraran. Según explicó, la solicitud buscaba evitar conflictos, ya que los mismos individuos habrían protagonizado robos anteriores en el lugar.

“Lo amenazaron de muerte y le tiraron un botellazo. Gracias a Dios no fue en la cabeza, pero podría haber sido una tragedia”, expresó Marcela. La mujer aseguró que la violencia se desató en cuestión de segundos y ante la mirada atemorizada de clientes que se encontraban comprando en ese momento.

El ataque fue registrado por las cámaras de seguridad del comercio y no solo dejó al joven con lesiones y un fuerte impacto emocional, sino que también provocó importantes daños materiales. Exhibidores de productos, una caramelera y equipamiento fiscal resultaron dañados, generando pérdidas económicas significativas.

Según relató, este episodio se suma a una seguidilla de hechos violentos sufridos en el último tiempo. Semanas atrás, una empleada del comercio fue apuñalada en otro ataque. “Esto ya pasó todos los límites. Ahora no solo roban, ahora atacan y amenazan de muerte”, sostuvo.

Las cámaras de seguridad también registraron otros robos previos. En uno de los videos se observa a una persona intentando ocultar botellas de vino debajo de la ropa y reaccionando de manera agresiva al ser descubierta. “Hoy ya no es solo robo, es violencia”, remarcó Marcela.

El hecho generó una fuerte sensación de inseguridad entre vecinos y clientes habituales. Varias personas que estaban dentro del local se retiraron rápidamente por temor a quedar en medio del conflicto. “La gente tiene miedo, y eso se nota. Es una pérdida de ventas, pero sobre todo es vivir con miedo todos los días”, expresó.

Tras el ataque, la familia realizó las denuncias correspondientes. Desde la Policía les informaron que se reforzarán los patrullajes en la zona, aunque la comerciante reclamó una presencia policial más constante y mejoras en la iluminación del sector. “Necesitamos que nos cuiden. Ya no sabemos cómo seguir”, concluyó.

Fuente: Medios

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