La televisión estatal de Irán y la agencia oficial IRNA confirmaron en la madrugada de este domingo el fallecimiento del Líder Supremo, Ali Jamenei, a los 86 años, tras una serie de bombardeos masivos ejecutados por las fuerzas de Estados Unidos e Israel en territorio Iraní.
Aunque durante gran parte del sábado el régimen mantuvo hermetismo sobre la situación, el anuncio oficial del deceso se produjo luego de reportes fragmentados y declaraciones desde el exterior que atribuían el impacto directo de las operaciones a la estructura de mando iraní.
Desde Washington, Donald Trump respaldó la información, calificando a Jamenei como “una de las personas más malvadas de la historia” y afirmando que su muerte, junto con la de familiares directos, incluyendo una hija y un nieto, fue producto de una operación de precisión. Trump señaló que la campaña militar aliada “continuará hasta que sea necesario”.

Asimismo, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu corroboró la eliminación de objetivos clave en la estructura de defensa y seguridad iraní tras los ataques.

Las cifras preliminares difundidas por la Media Luna Roja señalan al menos 200 fallecidos y 700 heridos como consecuencia de los bombardeos. Entre las bajas confirmadas por fuerzas aliadas figuran figuras prominentes del régimen, como:
- Aziz Nasirzadeh, ministro de Defensa de Irán.
- Mohamed Pakpur, comandante de las fuerzas terrestres de la Guardia Revolucionaria.
La ofensiva también tuvo un impacto en áreas civiles, con reportes de proyectiles que alcanzaron una escuela primaria en el sur del país, lo que generó preocupación entre organismos humanitarios internacionales.
Respuesta militar iraní
Antes de que se confirmara oficialmente la muerte de Jamenei, las fuerzas de defensa de Irán lanzaron ataques contra bases de Estados Unidos ubicadas en varios países de la península arábiga, incluyendo Arabia Saudita, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
Durante una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas, un representante iraní advirtió que “todas las bases y activos de las fuerzas hostiles de Estados Unidos e Israel seguirán siendo objetivo de Irán mientras continúe la agresión”.

Duelo nacional y futuro político
Con la confirmación del fallecimiento, las autoridades iraníes ordenaron un periodo de duelo nacional de 40 días. La atención ahora se centra en el proceso de sucesión dentro de la Asamblea de Expertos, organismo encargado de designar al nuevo Líder Supremo, en un momento de alta tensión y con la infraestructura de defensa del país seriamente afectada por los recientes acontecimientos.
La región entra en una etapa de incertidumbre geopolítica, con potenciales repercusiones globales tras la muerte de una de las figuras políticas más influyentes de Medio Oriente en las últimas décadas.
Fuente: Medios




