Con la reciente designación de Javier Lanari como director del Banco Nación, el Gobierno sumó un nuevo nombre a la acotada lista de exfuncionarios que lograron ser reubicados dentro de la administración libertaria luego de abandonar sus cargos en el Poder Ejecutivo.
Según trascendió, la propuesta para incorporar al exsecretario de Comunicación y Prensa al directorio de la entidad bancaria fue impulsada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, semanas después de su salida del área que encabezaba Manuel Adorni, en medio de la controversia generada por una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.

En su nuevo puesto dentro del Banco Nación, que conduce Darío Wasserman, Lanari integrará distintas comisiones del organismo y percibirá una remuneración mensual estimada entre seis y siete millones de pesos.
El exfuncionario mantenía una estrecha relación con el entorno presidencial y era uno de los dirigentes más difundidos por Javier Milei en sus redes sociales, donde solía expresar posiciones alineadas con las del mandatario.
Otro de los casos destacados es el de Guillermo Francos, quien, pese a haber dejado la Jefatura de Gabinete, continúa desempeñándose como director de YPF. El funcionario había asumido ese cargo en junio de 2024 y conservó su lugar dentro de la compañía tras su salida del Ejecutivo.

Una situación similar atraviesa Lisandro Catalán, exministro del Interior durante la gestión de Francos. Vinculado políticamente a los dirigentes Martín y Eduardo “Lule” Menem, el funcionario también permanece como director titular de YPF.
Entre los antecedentes recientes aparece además Demian Reidel, quien dejó su cargo en Nucleoeléctrica Argentina S.A. en medio de cuestionamientos vinculados a presuntas irregularidades administrativas. Sin embargo, en las últimas semanas volvió a integrarse al grupo de asesores cercanos al Presidente y trabaja junto a Milei en distintos proyectos vinculados a la economía.
Pese a estos casos puntuales, las reubicaciones dentro de la administración nacional continúan siendo excepcionales. Desde la llegada de La Libertad Avanza al poder, la salida de funcionarios suele derivar en un alejamiento definitivo del Gobierno o en la búsqueda de nuevos espacios por fuera de la estructura oficial.
Fuente: Medios




