a terminal de exportación del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en Punta Colorada alcanzó el 54% de avance físico y se consolida como una de las obras energéticas más relevantes del país. Con más de 10.000 trabajadores directos e indirectos en actividad, el movimiento constante en el Golfo San Matías marca un punto de inflexión para Sierra Grande y para toda la provincia.
El gobernador Alberto Weretilneck recorrió los trabajos e inauguró las nuevas oficinas de la empresa en la ciudad, acompañado por su par neuquino Rolando Figueroa, el presidente de YPF, Horacio Marín, y el CEO de VMOS, Gustavo Chaab. También participaron la intendenta Roxana Fernández y el vicegobernador Pedro Pesatti, entre otras autoridades y representantes sindicales.
“Es la primera vez que la Patagonia industrializa sus recursos”, afirmó Weretilneck, quien destacó que durante décadas la región fue proveedora de materia prima sin capturar valor agregado. “Hoy producimos, procesamos y exportamos desde nuestro golfo, generando trabajo e infraestructura”, sostuvo.

El mandatario remarcó que el desarrollo implicó decisiones políticas para garantizar estabilidad fiscal y reglas claras. Según precisó, más del 80% de los trabajadores son rionegrinos en el marco de la Ley 80/20; ya se distribuyeron más de 120 millones de dólares en salarios en la provincia y la actividad moviliza proveedores, transporte y servicios en toda la región.
La proyección no se limita al oleoducto. Se integran además iniciativas de GNL como Southern Energy (SESA) y Argentina GNL, que posicionan a Río Negro como plataforma internacional de exportación de gas y petróleo. A partir de 2032, se prevé que desde Sierra Grande se exporten entre 30.000 y 40.000 millones de dólares anuales.
Horacio Marín definió a VMOS como el primer gran proyecto privado de infraestructura energética de esta magnitud en la Argentina y uno de los más relevantes de América Latina. Subrayó que la inversión respondió a previsibilidad y condiciones técnicas adecuadas para exportar al mundo.
“Este es un paso decisivo para la nueva etapa exportadora que se abre en la Argentina. VMOS posiciona a nuestro país como un proveedor confiable y competitivo en el mercado internacional y consolida un futuro de más producción, más exportaciones y más desarrollo para el país”, dijo.

Por su parte, Gustavo Chaab confirmó que, pese a las condiciones climáticas adversas y la complejidad logística, la obra avanza conforme a los plazos previstos. Detalló que ya se superaron los 200 millones de dólares en contrataciones a firmas rionegrinas, se registran más de 3,6 millones de horas de trabajo local y más de 500 personas ingresaron al proyecto en distintos niveles laborales.
La terminal de Punta Colorada se proyecta así como un hito productivo para los próximos 30 o 40 años. No solo representa una obra de infraestructura estratégica: simboliza el inicio de una nueva etapa en la que la Patagonia deja de exportar únicamente recursos y comienza a industrializarlos desde su propio territorio.




