La Federación de Entidades Empresarias de Río Negro (FEERN) encendió una señal de alarma por la delicada situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas de la provincia. Tras una encuesta sectorial, su presidente, Walter Sequeira, aseguró que las ventas registran una caída “terrible”, cercana al 30%, y describió un escenario marcado por la incertidumbre y la falta de reactivación en la economía real.
“El contexto es complicado. Se habla mucho de la macroeconomía, pero la micro sigue igual desde hace dos años”, expresó Sequeira, al tiempo que remarcó la desconexión entre las políticas nacionales y la realidad cotidiana de las pymes. Según indicó, muchas empresas familiares se encuentran en riesgo, y aquellas que supieron emplear a más de un centenar de trabajadores son hoy las más golpeadas.
Uno de los rubros que evidencia con mayor crudeza la crisis es el turismo. “En una actividad como esta, los empleados ya no piensan en salir de vacaciones, sino en conservar su trabajo”, afirmó el dirigente, quien recordó que a nivel nacional numerosas pymes han debido cerrar sus puertas, en un contexto agravado por la apertura de importaciones y el aumento sostenido de los costos.
En relación al turismo interno, Sequeira señaló que la cantidad de argentinos que vacacionan dentro del país se redujo de tres millones a alrededor de 1,6 millones. Este descenso impacta de lleno en destinos como la costa atlántica rionegrina, donde las estadías se acortaron de 15 días a un promedio de cuatro y predominan los viajes de cercanía.
Como ejemplo de las distorsiones actuales, mencionó el caso de Las Grutas, donde el alquiler de un departamento para cuatro personas puede conseguirse por 60 mil pesos, mientras que una carpa en la playa alcanza los 75 mil. “Los sueldos están congelados desde hace dos años y los servicios, el combustible y otros costos siguen aumentando. Esa es la realidad que viven hoy las pymes”, concluyó.




