Este jueves comienza en la ciudad de Neuquén una nueva edición de la Fiesta Nacional de la Confluencia, uno de los eventos más convocantes del país. Ante la masiva afluencia de público prevista para los cuatro días de festival, el municipio activó un operativo integral que abarcará tránsito, seguridad ciudadana, controles viales, prevención en el río y cuidado ambiental.
El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, brindó detalles del dispositivo. Según explicó, desde las 14 horas y hasta el cierre de cada jornada habrá inspectores de tránsito desplegados en distintos puntos estratégicos, con cortes de calles y desvíos preventivos en las inmediaciones de la Isla 132.
Uno de los sectores con mayores restricciones será la calle Río Negro, especialmente a la altura del Club Biguá. Allí, el acceso estará permitido únicamente para vecinos del sector, mientras que el resto de los asistentes deberá estacionar en zonas habilitadas a varias cuadras del predio, principalmente a partir de las 20 horas.
Baggio remarcó que la movilidad se verá fuertemente condicionada por la cantidad de público y recomendó llegar con anticipación y extremar la paciencia durante la salida del evento. “Estamos hablando de entre 300 mil y 400 mil personas, por lo que la desconcentración puede extenderse hasta las 3 o 4 de la mañana”, indicó.
En materia de seguridad acuática, el municipio dispuso un operativo especial con guardavidas tanto en el cauce principal del río Limay como en el cauce interno de la isla. La medida apunta a prevenir accidentes, especialmente en jornadas de altas temperaturas y gran actividad física dentro del predio.
Además, más de 160 trabajadores del área de Medio Ambiente y Protección Ciudadana participarán del operativo general. Durante el evento, también se instalará un gazebo institucional para difundir proyectos y acciones que el área desarrolla a lo largo del año.
Los vecinos de los barrios cercanos fueron informados previamente sobre los cortes, accesos restringidos y modalidades de ingreso a sus hogares. Si bien los residentes podrán circular, quienes no vivan en la zona deberán dejar sus vehículos a varias cuadras, y algunos sectores permanecerán cerrados durante la noche.
El esquema de control se completará con controles de alcoholemia permanentes durante los cuatro días, ubicados sobre las calles Río Negro y Linares, además de un servicio de grúas para retirar vehículos mal estacionados o que obstruyan garajes y zonas prohibidas.
Desde el municipio insistieron en que no será posible llegar en auto hasta el ingreso al predio y apelaron a la responsabilidad de los asistentes para garantizar una fiesta segura y ordenada.
Fuente: Medios




