A una semana de la muerte de Salvador Ferreira, el hombre de 38 años que fue hallado sin vida en Cutral Co y sepultado antes de que su familia fuera notificada, la Fiscalía brindó su versión sobre el procedimiento que generó una fuerte polémica.
El caso tomó estado público luego de que los familiares aseguraran que se enteraron del fallecimiento a través de mensajes de condolencias en redes sociales. Cuando llegaron al cementerio local, el cuerpo ya había sido enterrado.
Ahora, el fiscal jefe de Cutral Co, Gastón Liotard, explicó que el procedimiento se realizó luego de que el médico forense determinara que la muerte correspondía a un suicidio y descartara la existencia de signos de criminalidad.
Por qué no hubo autopsia
En diálogo con medios locales, Liotard sostuvo que el médico forense certificó que no había indicios de un hecho delictivo, por lo que no fue necesario ordenar una autopsia.
“La causal de la muerte la certificó el médico forense, no halló ningún síntoma de criminalidad, descartó cualquier otra cuestión y avaló que esto se trataba de un suicidio“, explicó el fiscal.
Según indicó, con ese informe se emitió el acta de defunción y se autorizó el traslado del cuerpo.
La explicación sobre el entierro
Uno de los principales cuestionamientos de la familia apunta a que nunca fue informada antes de que Salvador Ferreira fuera llevado a la funeraria y posteriormente enterrado.
Sobre este punto, Liotard aseguró que durante toda la jornada se intentó localizar a familiares directos, aunque sin resultados. “Se trató de contactar a la familia durante todo ese día. No se pudo. Había que hacer algo con el cuerpo y se contactó a una persona conocida del fallecido para disponer su depósito en el cementerio”, afirmó.
La polémica por el vínculo familiar
La familia sostuvo que Ferreira fue tratado “como un indigente sin familia”, aunque reconoció que algunos de sus hermanos no mantenían contacto frecuente con él.
Sin embargo, el fiscal afirmó que la investigación policial determinó que los familiares que hoy reclaman no tenían vínculo con el fallecido desde hacía más de dos años. “Hacía más de dos años que la familia ahora requirente no tenía contacto con él”, señaló Liotard.
Esa afirmación contrasta con el relato de los allegados, quienes aseguran que uno de sus hermanos sí mantenía una relación habitual con Salvador.
La familia insiste con la exhumación
Mientras continúan los cuestionamientos al procedimiento, los familiares solicitaron al Ministerio Público Fiscal que se exhume el cuerpo para realizar una necropsia y determinar si el protocolo aplicado fue el correcto.
También reclamaron que se investiguen las responsabilidades de quienes intervinieron en el procedimiento, al que calificaron como “espantoso”.
Consultado sobre ese pedido, Liotard respondió que la solicitud será evaluada. “Lo que ellos piden se podrá analizar. No habría inconveniente, en tanto y en cuanto sea pertinente. Si hay pertinencia, se hace; si no, no”, concluyó.
Fuente: Medios




