La ciudad de Neuquén está a punto de iniciar una obra que no solo transformará una avenida clave, sino que redefinirá la forma en que la capital provincial se mueve, se conecta y se integra. En los primeros días de febrero comenzará la transformación integral de la Avenida Mosconi, la traza histórica de la ex Ruta Nacional 22, una intervención que marcará un antes y un después en la vida urbana.
Se trata de la obra pública más importante de la historia de la ciudad, tanto por su magnitud como por su impacto cotidiano. Durante décadas, Mosconi fue dique, ruta y multitrocha: una solución parcial a los problemas de movilidad que, al mismo tiempo, consolidó una barrera física y simbólica entre el norte y el sur, el alto y el bajo de Neuquén. Esa fractura es la que el proyecto busca cerrar definitivamente.
El coordinador de Gestión Municipal, Gastón Contardi, repasó el origen de la traza y explicó por qué la obra se volvió inevitable. “Cuando se inundaba Neuquén, el agua llegaba hasta la calle San Martín. Mosconi nació como una defensa contra el río y luego fue mutando en ruta y multitrocha”, señaló. Con esta transformación, aseguró, “se termina esa sensación de alto y bajo, de norte o sur: la avenida va a quedar a nivel”.
NEUQUÉN ES LA PROVINCIA QUE MÁS CRECE DEL PAÍS
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) January 15, 2026
Dimos inicio a la transformación integral de la Avenida Mosconi, una decisión construida con diálogo, acuerdos institucionales y acompañamiento de toda la comunidad neuquina.
Con esta obra recuperamos soberanía urbana, integramos… pic.twitter.com/smzc70xUYv
Cómo será la nueva Avenida Mosconi
El proyecto prevé una intervención profunda y estructural. La nueva Mosconi contará con cuatro carriles por mano, cruces ordenados, colectoras, mejor iluminación y un sistema pluvial de gran escala que resolverá uno de los problemas históricos del sector norte de la ciudad: la acumulación de agua durante lluvias intensas.
Ese sistema hidráulico será una de las claves de la obra. Bajo la traza se instalarán caños de gran porte que permitirán articular obras ya ejecutadas y evitar anegamientos, sumando una infraestructura invisible pero decisiva para la seguridad urbana.
Además, la capacidad de circulación norte-sur se duplicará. “Va a aumentar un 100% el traslado de norte a sur”, destacó Contardi, subrayando el impacto directo que tendrá la obra en la movilidad diaria de miles de vecinos.

Etapas, plazos y zonas de obra
El primer tramo de intervención irá desde Gatica hasta Linares, una zona neurálgica de la ciudad. En paralelo, el municipio avanzará con la licitación de otro sector clave: desde el puente carretero hasta Primeros Pobladores, donde la traza se elevará y luego descenderá para ordenar accesos y flujos de tránsito.
La obra se desarrollará por etapas y demandará alrededor de 12 meses de trabajo intenso sobre la principal columna vial de Neuquén. Durante ese período, se mantendrán los cruces norte-sur hasta que cada sector entre en obra; luego se irán cerrando de manera progresiva, con desvíos y colectoras para sostener la circulación.
Un año de molestias en el corazón del tránsito
El impacto en la vida diaria será inevitable. Mosconi es la arteria central de la ciudad y una obra de esta magnitud implica convivir con máquinas, cortes y demoras. Desde el municipio lo reconocen sin rodeos.
“Vamos a transitar 12 meses de obra por la ruta que es la columna central de la ciudad”, admitió Contardi. Agregó que habrá un trabajo permanente con los frentistas, “24 horas, siete días a la semana”, para avanzar lo más rápido posible y reducir los trastornos.
La frase que mejor sintetiza el clima de expectativa y paciencia ya empezó a circular entre vecinos: “Es algo muy lindo que vamos a disfrutar como vecinos y vecinas, pero con el tránsito, vamos a putear un poco”.
Fondos propios y una gestión clave
La transformación de la Avenida Mosconi demandará una inversión total estimada en 170 millones de dólares, financiados íntegramente con fondos municipales. En un contexto nacional de fuerte restricción de la obra pública, el dato refuerza la idea de previsibilidad y continuidad.
En ese esquema, la articulación con la Provincia fue determinante. Contardi remarcó que sin la gestión del gobernador Rolando Figueroa la obra no hubiera sido posible, ya que la traza dependía de Nación y eso impedía al municipio intervenir de manera integral. El traspaso de la ex Ruta 22 a manos municipales destrabó un proyecto largamente postergado.
Avenida Mosconi
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) January 15, 2026
Una gran obra que se va a llevar adelante gracias al esfuerzo y el compromiso de los neuquinos. pic.twitter.com/fXqxStk7nB
Más allá de Mosconi: una mirada metropolitana
Desde el municipio reconocen que la transformación de Mosconi no agota los desafíos de movilidad. La ciudad necesita más puentes y mejores accesos, tanto internos como con localidades vecinas. Hay proyectos en estudio para nuevas conexiones —desde la calle Figueroa hasta zonas cercanas al tercer puente— y soluciones a futuro para los flujos que llegan desde Plottier, Cipolletti y barrios en expansión.
La lógica es clara: Mosconi será el eje, pero no el único eslabón de una red vial que debe acompañar el crecimiento sostenido de Neuquén.
El inicio de la obra estuvo acompañado por un fuerte respaldo institucional. Intendente, gobernador, universidades, cámaras empresariales, colegios profesionales y desarrolladores urbanos confluyeron en un acuerdo amplio que le da sustento político y social a la intervención.
“Ayer fue histórico: las instituciones de la ciudad, los desarrolladores, todos juntos para hacer esta obra”, resumió Contardi.
Durante un año, Mosconi será sinónimo de obra y paciencia. Pero también será el escenario de una transformación profunda que promete una ciudad más integrada, más segura y mejor preparada para el futuro. Al final del camino, Neuquén no solo circulará distinto: será una ciudad distinta.
Fuente: Medios




