La obra más grande de la historia de Neuquén se aproxima: cómo será la transformación total de la Avenida Mosconi

La ex Ruta 22 dejará de ser una barrera urbana para convertirse en una avenida integrada. La obra arrancará en los primeros días de febrero, durará un año y demandará una inversión de 170 millones de dólares con fondos municipales.

La ciudad de Neuquén está a punto de iniciar una obra que no solo transformará una avenida clave, sino que redefinirá la forma en que la capital provincial se mueve, se conecta y se integra. En los primeros días de febrero comenzará la transformación integral de la Avenida Mosconi, la traza histórica de la ex Ruta Nacional 22, una intervención que marcará un antes y un después en la vida urbana.

Se trata de la obra pública más importante de la historia de la ciudad, tanto por su magnitud como por su impacto cotidiano. Durante décadas, Mosconi fue dique, ruta y multitrocha: una solución parcial a los problemas de movilidad que, al mismo tiempo, consolidó una barrera física y simbólica entre el norte y el sur, el alto y el bajo de Neuquén. Esa fractura es la que el proyecto busca cerrar definitivamente.

El coordinador de Gestión Municipal, Gastón Contardi, repasó el origen de la traza y explicó por qué la obra se volvió inevitable. “Cuando se inundaba Neuquén, el agua llegaba hasta la calle San Martín. Mosconi nació como una defensa contra el río y luego fue mutando en ruta y multitrocha”, señaló. Con esta transformación, aseguró, “se termina esa sensación de alto y bajo, de norte o sur: la avenida va a quedar a nivel”.

Cómo será la nueva Avenida Mosconi

El proyecto prevé una intervención profunda y estructural. La nueva Mosconi contará con cuatro carriles por mano, cruces ordenados, colectoras, mejor iluminación y un sistema pluvial de gran escala que resolverá uno de los problemas históricos del sector norte de la ciudad: la acumulación de agua durante lluvias intensas.

Ese sistema hidráulico será una de las claves de la obra. Bajo la traza se instalarán caños de gran porte que permitirán articular obras ya ejecutadas y evitar anegamientos, sumando una infraestructura invisible pero decisiva para la seguridad urbana.

La nueva Mosconi ya está más cerca.

Etapas, plazos y zonas de obra

El primer tramo de intervención irá desde Gatica hasta Linares, una zona neurálgica de la ciudad. En paralelo, el municipio avanzará con la licitación de otro sector clave: desde el puente carretero hasta Primeros Pobladores, donde la traza se elevará y luego descenderá para ordenar accesos y flujos de tránsito.

La obra se desarrollará por etapas y demandará alrededor de 12 meses de trabajo intenso sobre la principal columna vial de Neuquén. Durante ese período, se mantendrán los cruces norte-sur hasta que cada sector entre en obra; luego se irán cerrando de manera progresiva, con desvíos y colectoras para sostener la circulación.

Un año de molestias en el corazón del tránsito

“Vamos a transitar 12 meses de obra por la ruta que es la columna central de la ciudad”, admitió Contardi. Agregó que habrá un trabajo permanente con los frentistas, “24 horas, siete días a la semana”, para avanzar lo más rápido posible y reducir los trastornos.

La frase que mejor sintetiza el clima de expectativa y paciencia ya empezó a circular entre vecinos: “Es algo muy lindo que vamos a disfrutar como vecinos y vecinas, pero con el tránsito, vamos a putear un poco”.

Fondos propios y una gestión clave

La transformación de la Avenida Mosconi demandará una inversión total estimada en 170 millones de dólares, financiados íntegramente con fondos municipales. En un contexto nacional de fuerte restricción de la obra pública, el dato refuerza la idea de previsibilidad y continuidad.

En ese esquema, la articulación con la Provincia fue determinante. Contardi remarcó que sin la gestión del gobernador Rolando Figueroa la obra no hubiera sido posible, ya que la traza dependía de Nación y eso impedía al municipio intervenir de manera integral. El traspaso de la ex Ruta 22 a manos municipales destrabó un proyecto largamente postergado.

Más allá de Mosconi: una mirada metropolitana

Desde el municipio reconocen que la transformación de Mosconi no agota los desafíos de movilidad. La ciudad necesita más puentes y mejores accesos, tanto internos como con localidades vecinas. Hay proyectos en estudio para nuevas conexiones —desde la calle Figueroa hasta zonas cercanas al tercer puente— y soluciones a futuro para los flujos que llegan desde Plottier, Cipolletti y barrios en expansión.

El inicio de la obra estuvo acompañado por un fuerte respaldo institucional. Intendente, gobernador, universidades, cámaras empresariales, colegios profesionales y desarrolladores urbanos confluyeron en un acuerdo amplio que le da sustento político y social a la intervención.

Durante un año, Mosconi será sinónimo de obra y paciencia. Pero también será el escenario de una transformación profunda que promete una ciudad más integrada, más segura y mejor preparada para el futuro. Al final del camino, Neuquén no solo circulará distinto: será una ciudad distinta.

Fuente: Medios

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