La Selección argentina retomó este miércoles los entrenamientos en Kansas después de la goleada 3-0 sobre Islandia en Alabama. Con el estreno frente a Argelia cada vez más cerca, el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni sigue de cerca la evolución física de varios futbolistas que llegaron con molestias al tramo final de la preparación.
La principal noticia positiva pasó por Julián Álvarez. El delantero del Atlético de Madrid dejó atrás los problemas en el tobillo que lo habían obligado a bajar las cargas durante varios días y pudo trabajar a la par de sus compañeros. Su recuperación representa un alivio para Scaloni, que lo considera una pieza fundamental en el frente de ataque.
Julián Álvarez volvió y los tocados respondieron bien
Más allá de la evolución de Julián, otra señal alentadora fue la respuesta física de varios jugadores que sumaron minutos ante Islandia. Lionel Messi, Nico Paz, Nicolás González y Gonzalo Montiel participaron del amistoso y no presentaron inconvenientes posteriores, algo que generó tranquilidad dentro de la delegación argentina.
La situación de Leandro Paredes sigue siendo la única que demanda mayor cautela. El mediocampista de Boca trabajó una parte de la práctica con el grupo, pero luego continuó con ejercicios diferenciados mientras termina de recuperarse del desgarro sufrido antes de incorporarse a la Selección. En el cuerpo técnico confían en su evolución, aunque no quieren acelerar los tiempos.
También hubo avances con Nahuel Molina, quien ya recibió el alta médica y no tendría comprometida su presencia en la Copa del Mundo. Por su parte, Emiliano Martínez continúa entrenándose con una protección en uno de los dedos de su mano derecha, aunque la expectativa es que vuelva a utilizar guantes con normalidad en los próximos días.

Con estas novedades, Scaloni comienza a perfilar el equipo que buscará iniciar con una victoria la defensa del título mundial el próximo martes ante Argelia.
Fuente: Medios







