Las empresas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration anunciaron nuevos avances en el desarrollo del proyecto hidrocarburífero Sea Lion en las Islas Malvinas, una iniciativa que prevé comenzar la producción comercial de petróleo en 2028 y que podría alcanzar una capacidad de extracción de hasta 180.000 barriles por día.
El proyecto, ubicado en la Cuenca Norte de Malvinas, es operado por la firma israelí Navitas Petroleum junto a la compañía británica Rockhopper Exploration. Los recientes anuncios se producen meses después de que el Gobierno argentino expresara formalmente su rechazo a la decisión final de inversión adoptada por ambas empresas.
Según informó Rockhopper Exploration en un comunicado, las dos primeras fases del desarrollo utilizarán la unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) Aoka Mizu, cuya capacidad será de 55.000 barriles diarios.
Sin embargo, Navitas Petroleum avanza en un plan para acelerar las siguientes etapas del proyecto mediante la incorporación de una segunda unidad flotante. Con ese objetivo, la compañía firmó un memorándum de entendimiento que contempla sumar un nuevo FPSO capaz de aportar otros 125.000 barriles diarios.
Si la iniciativa se concreta, la producción total del proyecto Sea Lion alcanzaría los 180.000 barriles por día, consolidándose como uno de los desarrollos offshore más importantes de la región.
Comenzaron las obras de infraestructura
Las empresas también informaron avances en las tareas preliminares para la puesta en marcha del emprendimiento.
Actualmente, los trabajos se concentran en la preparación del muelle y de la base operativa en tierra dentro de las Islas Malvinas. Durante este año está previsto el inicio de la construcción de alojamientos para el personal y de otras obras de infraestructura necesarias para el comienzo de las perforaciones. Además, continúa la fabricación de equipamiento estratégico para la primera fase del proyecto.
Según el cronograma difundido por las compañías, las tareas de perforación y terminación de pozos comenzarán a principios de 2027, mientras que la producción comercial está prevista para el primer semestre de 2028.
Cambios en el acondicionamiento del FPSO
Otro de los avances comunicados está relacionado con el buque Aoka Mizu, que será la pieza central de las primeras etapas de Sea Lion. A comienzos de mayo, el propietario de la unidad confirmó la finalización de las operaciones de su actual contrato de producción y anticipó que las tareas de desconexión concluirían antes de trasladar el buque a un astillero para realizar las modificaciones necesarias para el proyecto.
Inicialmente, esos trabajos estaban previstos en Oriente Medio, pero debido al conflicto bélico que involucra a Irán, Navitas resolvió trasladar las tareas de actualización a Asia.
Optimismo entre los operadores
Desde las compañías destacaron el avance de las obras y la posibilidad de acelerar el desarrollo del proyecto. El director ejecutivo de Rockhopper Exploration, Samuel Moody, aseguró sentirse complacido de que “el proyecto vaya en marcha el proyecto vaya en marcha, habiendo tomado la decisión prudente, a la luz de la situación de seguridad derivada del conflicto con Irán, de trasladar el trabajo del FPSO de Oriente Medio a Asia”.
Asimismo, destacó la posibilidad de ampliar significativamente la producción futura. “Estamos igualmente entusiasmados con la perspectiva de que el desarrollo de barriles adicionales pueda acelerarse con la firma del memorándum de entendimiento para un segundo FPSO, lo que da la oportunidad de añadir otros 125.000 barriles por día de producción a los 55.000 barriles diarios de las dos primeras fases”, concluyó.
El rechazo de Argentina al desarrollo petrolero en Malvinas
La evolución del proyecto Sea Lion mantiene abierta una fuerte disputa diplomática entre Argentina y el Reino Unido.
En diciembre de 2025, Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration comunicaron su decisión final de inversión a través de la Bolsa de Tel Aviv, donde anunciaron una inversión inicial de 1.170 millones de dólares para desarrollar la primera etapa del yacimiento.
La medida fue rechazada por el Gobierno nacional, que consideró ilegítima cualquier actividad hidrocarburífera en las áreas en disputa.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto se afirmó entonces que:
“Estas medidas constituyen acciones unilaterales e ilegítimas del Reino Unido, incompatibles con lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras las Islas se encuentran sujetas al proceso de negociación recomendado por las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas”.
Además, la Cancillería sostuvo que: “toda participación directa o indirecta en actividades de exploración o explotación hidrocarburífera no autorizadas en las áreas en disputa constituye un acto ilícito a la luz del derecho internacional y del ordenamiento jurídico argentino, y que tomará todas las acciones pertinentes”.
En ese marco, el Gobierno nacional advirtió que: “se reserva el derecho de ejercer plenamente todas las acciones disponibles para impedir su desarrollo y salvaguardar sus derechos e intereses soberanos“.
Repudio desde Tierra del Fuego
Las críticas también llegaron desde la provincia de Tierra del Fuego, cuya jurisdicción incluye a las Islas Malvinas según la legislación argentina.
El secretario de Malvinas provincial, Andrés Dachary, expresó en diciembre su rechazo al anuncio realizado por las compañías.
Manifestó su “más absoluto y enérgico rechazo al anuncio del ilegitimo y pretendido gobierno británico que ocupa nuestras Islas Malvinas sobre la decisión final de inversión tomada por la empresa israelí Navitas para avanzar en el yacimiento denominado Sea Lion en la cuenca Malvinas Norte”.
Mientras avanzan las obras y las inversiones previstas por las operadoras, el desarrollo de Sea Lion continúa sumando capítulos tanto en el plano energético como en el diplomático, en una zona donde la explotación de recursos naturales sigue siendo un punto central de la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas.
Fuente: Medios.






