Más Allá del Protocolo: Las ‘chicanas’ ocultas y la polémica del grito en la sesión de Jura de Diputados

Con el respaldo de su Gabinete, Milei recibió ovaciones, mientras que la jura de Grabois sumó tensión. La sesión estuvo cargada de mensajes políticos: desde el fervor de 'libertad' y 'la patria no se vende', hasta las referencias a Cristina Kirchner.

En la previa a que comenzara la sesión especial, los pasillos del Congreso fueron bloqueados por el personal de seguridad frente a la llegada del presidente Javier Milei, quien lo hizo acompañado de su hermana y secretaria de la presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el ministro del Interior, Diego Santilli, el de Defensa, Alberto Presti -ataviado con su uniforme militar- y el de Justicia, Mariano Cuneo Libarona.

Esto generó el primero de los malestares que mostraron los legisladores que quedaron encerrados o no pudieron utilizar los ascensores, reservados para los miembros del Ejecutivo.

La aparición de Milei en el palco de la presidencia generó un estallido en un sector del recinto y el bloque de LLA, que le cantaba “Presidente, Presidente”. El momento incluyó aplausos y hasta reverencias de parte de algunos diputados libertarios.

Pero una vez pasado ese momento, comenzaron los cruces. El diputado del peronismo Aldo Leiva se paró de su banca, miró hacia la zona donde estaba Milei y gritó: “Presidente, la Patria no se vende”. Y llegaron las respuestas. “Libertad, libertad”, gritaron desde el bloque de LLA. Y la réplica vino del bloque K: incentivados por Juan Grabois, comenzaron a cantar “la Patria no se vende”.

En este momento quedó en claro cómo va a estar compuesto el recinto. El peronismo y los libertarios enfrentados y, en el medio, el resto de los bloques en silencio.

Al momento de comenzar la tanda de juras, los que la iniciaron fueron los diputados de la izquierda Nicolás del Caño y Romina del Pla. Y en ese instante comenzó el “show” de Lilia Lemoine que, ubicada pocos metros de los que juraban, comenzó a hostigar a cada uno de los miembros de la oposición. “Andá a bañarte”, se escuchó desde las gradas que le gritaban a Del Caño quien, visiblemente enojado, le respondía a Lemoine y señalaba la presencia de la “represora” de Patricia Bullrich.

Grabois se ubicó en su lugar para jurar, pero, previamente, giró sobre sus talones y mirando al palco de Milei levantó su brazo izquierdo emulando un saludo de la película Los juegos del hambre. Luego cerró el puño y terminó con los dedos en ve. Esto mismo lo repitió una vez emitido el juramento y, mientras se retiraba, le hizo una seña a alguien del bloque de LLA como que “esnifaba” algo.

Aunque muchos creyeron que hacía referencia a la diputada libertaria Lorena Villaverde por sus antecedentes ligados al narcotráfico, en realidad lo hizo mirando a la diputada Juliana Santillán. Villaverde, que retiró su renuncia a la Cámara de Diputados y que tiene complicado su ingreso al Senado, no participó de la jura, aunque estuvo dentro del recinto hasta unos minutos antes de que comenzara la sesión especial.

Otro momento generó cruces e hizo que la diputada kirchnerista Paula Penacca le reclamara a la presidencia de la Cámara, ocupada por el diputado con mayor edad, el radical Gerardo Cipolini, que “controle” a los libertarios. Fue cuando iba a jurar Jorge Taiana y desde las gradas le gritaron “viejo tira bombas”.

El bloque libertario mostró cohesión y organización, tanto es así que en cada una de las bancas había un papel con el nombre y apellido de quién la tenía que ocupar. También se mostró menos “reprimido” a la hora de gritar y hacer valer su número. Con 95 legisladores se impuso al peronismo y quedó como la primera minería.

Fuente Medios

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