La iniciativa contempla un esquema de financiamiento mixto que incluye aportes de empresas petroleras, ya sea como adelanto de regalías o mediante acuerdos por nuevas concesiones de áreas. En este marco, se proyecta la creación de un fideicomiso integrado por 10 operadoras que aportarán unos 300 millones de dólares, a lo que se sumará una inversión de 150 millones por parte de YPF, a cambio de la concesión de tres áreas hidrocarburíferas.
A diferencia de etapas anteriores, donde el foco estuvo puesto en rutas vinculadas al turismo y financiadas por organismos internacionales, la nueva fase prioriza la infraestructura estratégica para Vaca Muerta. El objetivo es mejorar la eficiencia logística, reducir tiempos de traslado y sostener la competitividad en un mercado internacional donde la provincia no fija precios.
Según estimaciones oficiales, las demoras actuales generan pérdidas millonarias: sólo el tránsito por Añelo representa unos 22 millones de dólares anuales, mientras que las dificultades en caminos de tierra suman otros 50 millones en pérdidas para el sector.

El plan también prevé la implementación futura de peajes, aunque el cobro estará dirigido principalmente a vehículos de empresas o de otras provincias. Los conductores particulares radicados en Neuquén no deberán abonar por el uso de estas rutas. Como paso previo, se instalarán balanzas para controlar el peso del transporte de carga.
En términos de avance, ya se completaron 56 kilómetros de pavimento y hay más de 400 en ejecución. Entre las obras más relevantes se destacan tramos de las rutas provinciales 7, 17, 23 y 67, además del bypass de Añelo, clave para descomprimir el tránsito en el corazón de Vaca Muerta.
El plan también incluye nuevas obras a licitar, repavimentación de corredores deteriorados por el tránsito pesado y proyectos estratégicos como la circunvalación de Añelo, mejoras en rutas hacia Chile y el desarrollo de corredores bioceánicos.
Con horizonte en 2030, la provincia apuesta a que la mejora en infraestructura vial no solo impulse la producción energética, sino que también dinamice otras economías regionales, fortalezca el turismo y mejore la integración territorial.
Fuente: Medios




