Una reunión reciente entre el presidente Javier Milei y el juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti volvió a poner en el centro de la escena las tensiones dentro del máximo tribunal, en un contexto atravesado por cambios en la política judicial del Gobierno y el avance de causas sensibles.
Según trascendió, Lorenzetti visitó al mandatario con el objetivo de plantearle inquietudes sobre decisiones vinculadas al funcionamiento de la Justicia, entre ellas la posibilidad de no cubrir las vacantes en la Corte durante la actual gestión. El vínculo entre ambos no es nuevo y ya había sido clave en discusiones previas, como el fallido intento de designar a Ariel Lijo y Manuel García Mansilla como jueces del tribunal.

En paralelo, el Ministerio de Justicia envió al Senado 62 pliegos para cubrir cargos vacantes en el Poder Judicial, en el marco de un total que supera los 300 puestos sin ocupar. Este movimiento coincidió con la presentación de un proyecto impulsado por Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz para reducir la discrecionalidad en la selección de jueces dentro del Consejo de la Magistratura.
La iniciativa expone además un reacomodamiento interno en la Corte, donde actualmente funcionan tres integrantes —cuando deberían ser cinco—. En ese esquema, la sintonía entre Rosenkrantz y Lorenzetti aparece como contrapeso del presidente del tribunal, Horacio Rosatti, en una dinámica marcada por disputas de poder.
En este contexto, también surgieron cuestionamientos por la inclusión de Emilio Rosatti, hijo del titular de la Corte, en una terna judicial enviada al Senado, así como otras postulaciones que generaron ruido político por sus vínculos.
Mientras tanto, la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, suma presión. Distintas investigaciones judiciales avanzan sobre presuntas irregularidades vinculadas a su patrimonio y a viajes realizados durante su gestión.

Entre los puntos bajo análisis figuran vuelos al exterior, incluyendo estadías en destinos como Aruba y Nueva York, así como el uso de pasajes en clases superiores. También se investiga la compra de propiedades y remodelaciones que no se corresponderían con sus ingresos declarados al inicio de su función pública.
Fuentes judiciales indicaron que en los próximos días podrían surgir nuevas revelaciones en la causa por presunto enriquecimiento ilícito, considerada la más delicada. A esto se suma una investigación por posibles dádivas vinculadas a viajes y servicios.
Pese al escenario, el presidente Milei ratificó públicamente su respaldo a Adorni y descartó cambios en el Gabinete. Según trascendió, el mandatario considera que no hay reemplazo posible para su jefe de Gabinete, en un gesto político que busca sostenerlo frente al avance de las causas.
Así, el frente judicial y el político se entrelazan en una misma trama, donde las decisiones en la Corte, las designaciones pendientes y las investigaciones en curso configuran un escenario de creciente tensión institucional.
Fuente: Medios
