Un Fiat Cronos blanco fue encontrado abandonado este domingo a orillas del río Neuquén, sobre uno de sus laterales, en el paseo costero de Senillosa. El vehículo quedó muy cerca del agua, aunque no llegó a quedar sumergido.
Al arribar al lugar, los equipos de emergencia confirmaron que no había personas dentro del automóvil. El aviso había sido realizado por vecinos alrededor de las 14:30, lo que puso en marcha un operativo para verificar la situación.
Hasta el sector se trasladaron agentes de Defensa Civil, personal de Bomberos y efectivos de la Policía, quienes trabajaron para asegurar el vehículo y posteriormente retirarlo del lugar.
Durante las primeras averiguaciones, un transeúnte aseguró haber visto al conductor salir por sus propios medios del Fiat Cronos y alejarse caminando.

Hasta el momento, no se estableció cómo llegó el vehículo hasta la orilla ni cuáles fueron las circunstancias que provocaron que terminara apoyado sobre uno de sus laterales.
Después de comprobar que no había ocupantes en el interior, Bomberos y Defensa Civil realizaron las tareas necesarias para volver a colocar el automóvil sobre sus cuatro ruedas. Finalmente, el vehículo fue retirado del sector costero.
Otro episodio insólito: un auto apareció flotando en el río Neuquén
El episodio ocurrido en Senillosa recuerda a otro hecho llamativo registrado en la región. Durante el primer domingo de febrero, un grupo de vecinos que se encontraba disfrutando del río Neuquén advirtió que un Ford Falcon flotaba río abajo, una situación que generó sorpresa entre quienes se encontraban en el lugar.
El hecho se produjo durante la tarde, en inmediaciones del barrio Nueva España de Centenario, cuando las temperaturas se acercaban a los 40 grados y numerosas personas habían llegado hasta la zona ribereña para refrescarse durante la jornada de intenso calor.
Según los testimonios de quienes estaban allí, algunos bañistas observaron una silueta oscura que avanzaba sobre el agua. Poco después comprobaron que se trataba de un Ford Falcon que se desplazaba sin control por el río y se aproximaba hacia el sector donde había personas.

La presencia del vehículo provocó alarma entre los vecinos, especialmente por la cantidad de familias y niños que se encontraban en el agua. Ante la situación, comenzaron a advertirse entre ellos y a organizarse para impedir que el automóvil continuara avanzando río abajo.
Finalmente, fueron los propios bañistas quienes intervinieron. Entre varias personas lograron sujetar el vehículo y empujarlo hacia la costa, una tarea que requirió esfuerzo y coordinación debido al peso del automóvil y a la fuerza de la corriente.
Después de varios minutos, el Ford Falcon fue sacado del cauce y quedó detenido en un sector seguro de la costa.
Fuente: Medios.








