Los monotributistas deberán realizar los pagos de junio con las escalas actualmente vigentes, ya que la próxima actualización del régimen simplificado todavía no entró en vigencia. La revisión semestral de categorías se concretará en julio y tomará como referencia la inflación acumulada durante el primer semestre de 2026.
Actualmente, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) mantiene los parámetros establecidos a comienzos de año. Bajo este esquema, el tope máximo de facturación anual para permanecer dentro del Monotributo es de $108.357.084,05, correspondiente a la categoría K.
Las escalas vigentes establecen que la categoría A alcanza a contribuyentes con ingresos de hasta $10.277.988,13 anuales; la categoría B, hasta $15.058.447,71; la C, hasta $21.113.696,52; la D, hasta $26.212.853,42; la E, hasta $30.833.964,37; la F, hasta $38.642.048,36; y la G, hasta $46.211.109,37. En tanto, la categoría H contempla ingresos de hasta $70.113.407,33; la I, hasta $78.479.211,62; la J, hasta $89.872.640,30; y la categoría K, la más alta del régimen, permite facturar hasta $108.357.084,05 al año.
La próxima actualización se realizará una vez que se conozca la inflación acumulada del semestre. De acuerdo con las estimaciones actuales, el ajuste podría ubicarse en torno al 17,2%, aunque el porcentaje definitivo dependerá del dato de inflación de junio que publique el INDEC.
Según trascendió, el proceso de recategorización comenzaría entre el 14 y el 15 de julio. Sin embargo, los nuevos parámetros no impactarían de manera inmediata en los pagos de los contribuyentes, ya que las cuotas actualizadas comenzarían a regir recién a partir de agosto.
Además de modificar los límites de facturación de cada categoría, la actualización también incrementará los importes mensuales que pagan los adheridos al régimen simplificado, en línea con la evolución de los precios registrada durante el primer semestre del año.
Fuente: Medios






