Montañas de basura y objetos personales: así encontraron el edificio desalojado en Neuquén 

Tras el desalojo del inmueble de Sargento Cabral al 650, las cuadrillas municipales comenzaron un operativo de limpieza y se encontraron con un escenario extremo: toneladas de residuos, pertenencias abandonadas, baldes utilizados como baños y documentación que podría estar vinculada a hechos delictivos.

Montañas de ropa, basura acumulada durante años, pasillos completamente obstruidos y departamentos convertidos en verdaderos depósitos fue el panorama que encontraron los trabajadores municipales al ingresar al edificio de Sargento Cabral al 650, en pleno centro de Neuquén, luego del desalojo realizado por la Policía.

El subsecretario de Limpieza Urbana de la Municipalidad de Neuquén, Cristian Haspert, aseguró que nunca había visto una situación similar. Según explicó, el estado de los departamentos sorprendió incluso a los equipos acostumbrados a intervenir en operativos complejos.

Uno de los hallazgos que más llamó la atención fue la cantidad de objetos personales encontrados entre los residuos. Había mochilas, carteras, documentación, maquillajes, cepillos y otros elementos de uso cotidiano, muchos de ellos pertenecientes a mujeres.

Haspert indicó que la presencia de esas pertenencias refuerza las sospechas de que el edificio era utilizado para guardar elementos obtenidos en robos o arrebatos, aunque aclaró que la investigación sobre el origen de esos objetos corresponde a la Justicia y a la Policía.

El operativo también permitió retirar una enorme cantidad de ropa. Según precisó el funcionario, se llenaron cuatro bateas únicamente con prendas, aunque ninguna pudo recuperarse debido al avanzado estado de deterioro, ya que estaban mezcladas con residuos, humedad y materia orgánica.

Otro aspecto que impactó a los trabajadores fue que en casi todos los departamentos encontraron baldes de 20 litros utilizados como baños improvisados. El fuerte olor obligó a organizar el trabajo en turnos de apenas 15 minutos dentro de cada unidad para evitar que el personal permaneciera demasiado tiempo expuesto a las condiciones del lugar.

En los pisos superiores apareció un problema adicional: grandes acumulaciones de excremento de palomas, cuya remoción demandará nuevas tareas y medidas especiales para evitar riesgos sanitarios.

Entre tanta suciedad hubo un detalle inesperado. En uno de los departamentos encontraron un cesto de basura limpio y vacío, un contraste que llamó la atención de los trabajadores en medio de toneladas de residuos.

Los trabajos de limpieza continuarán durante los próximos días, ya que todavía quedan sectores del edificio por intervenir. Para el municipio, se trata de uno de los operativos más complejos realizados en los últimos años debido al nivel de deterioro y acumulación que presentaba el inmueble.

Fuente: Medios

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