Neuquén ya palpita la Fiesta de la Confluencia 2026, que se desarrollará del 5 al 8 de febrero en la Isla 132. A pocos días del inicio, la organización trabaja intensamente en el armado de los escenarios, la logística general y los operativos de seguridad y salud que acompañarán a una de las celebraciones más multitudinarias del país.
La jefa de Gabinete municipal, María Pascualini, confirmó que la actividad comenzará incluso antes de las fechas centrales. “El martes y miércoles tenemos en el escenario Limay las finales de la Pre Confluencia, donde se definen los ocho artistas que se subirán al escenario principal. Ya estamos palpitando la fiesta”, expresó.
El despliegue técnico es visible en todo el predio. Camiones, estructuras y equipos avanzan con el montaje final. Pascualini explicó que el escenario Limay ya se encuentra instalado y que este año se suman nuevas propuestas, como el espacio Domuyo, que abrirá con una activación interactiva de dinosaurios junto a un evento cultural provincial.
En cuanto al escenario principal, detalló que su magnitud es comparable a la de grandes festivales internacionales. “El armado arrancó el 15 de enero y estamos en la última etapa. El viernes se levanta el techo y comienzan los trabajos de sonido, iluminación y colocación del piso técnico”, indicó.
La seguridad y la atención sanitaria también forman parte central del operativo. La funcionaria señaló que el municipio trabaja de manera articulada con el Gobierno provincial, la Policía y el Ministerio de Seguridad. Además, habrá un importante despliegue de salud: corredores sanitarios, hospitales dentro de la isla y un espacio donde se podrán realizar controles médicos, vacunarse y acceder a mamografías, en coordinación con el SIEN y el Ministerio de Salud.
Desde el municipio destacan que la Fiesta de la Confluencia creció no solo en cantidad de público, sino también en infraestructura y participación institucional. “La fiesta ha crecido en estructura y en articulación con distintos organismos”, remarcaron.
El impacto económico vuelve a ser uno de los ejes clave. “La Confluencia es un pulmón económico, no solo para Neuquén sino para toda la región”, sostuvo Pascualini, y recordó que en la edición anterior el derrame económico alcanzó los 50 mil millones de pesos, principalmente en gastronomía y comercio. Además, entre el 35 y el 40% del público proviene de localidades ubicadas a más de 200 kilómetros.
Respecto a las entradas para buenos contribuyentes, la jefa de Gabinete señaló que la demanda fue inmediata. “La página se habilitó a las 8.30 y a las 15 ya no había más entradas”, explicó, y adelantó que se evalúa una nueva entrega. En relación con la grilla artística, aclaró que está a cargo de la productora: “Es el segundo año que, por licitación, la Municipalidad no paga artistas”.
La fiesta cuenta además con el acompañamiento de organismos provinciales, empresas y comercios. “Miércoles y jueves vamos a tener sorpresas vinculadas a grandes empresas del país que empiezan a mirar a Neuquén”, anticipó.
El antecedente inmediato marca la magnitud del evento: la edición anterior convocó a más de 1.450.000 personas y obligó a cerrar la isla durante una de las jornadas por alcanzar el límite de capacidad. Con ese recuerdo cercano, Neuquén se prepara nuevamente para una fiesta que trasciende lo artístico y se consolida como uno de los grandes motores culturales y económicos de la región.
Fuente: Medios




