La Municipalidad de Neuquén avanzará en la modernización total de su red semafórica mediante inteligencia artificial, un sistema que ajustará los tiempos de luz verde según la densidad de vehículos detectada por cámaras y sensores, con el objetivo de descomprimir arterias saturadas y optimizar la circulación urbana.
El proyecto, que saldrá a licitación en los próximos días, abarca 318 cruces y 318 controladores, hoy operados manualmente por personal municipal. La iniciativa priorizó los corredores de mayor caudal: el eje Avenida Doctor Ramón–Leloir y la multitrocha de la Ruta 22, accesos troncales que conectan con Centenario, Cipolletti y Plottier, donde se concentraban los mayores embotellamientos en franjas pico.
Según explicó la subsecretaria de Coordinación Administrativa e Institucional, Noelia Rueda Cáceres, el pliego se encontraba en su etapa final de ajustes para obtener la aprobación formal del llamado durante enero. El nuevo sistema no implicó el reemplazo de los semáforos existentes, sino la incorporación de módulos inteligentes integrados a cada equipo, conectados a un centro de monitoreo que se construyó como parte del plan.

La implementación se dividió en tres fases: actualización de controladores, puesta en marcha del centro de control del tráfico y despliegue de cartelería dinámica capaz de indicar velocidades máximas según la carga vehicular de cada tramo. Desde el municipio destacaron que la automatización permitía sincronizar “en cascada” los tramos con mayor flujo para dar continuidad al tránsito, reduciendo tiempos muertos en cruces secundarios.
Aunque no se difundió un informe técnico oficial local, Rueda Cáceres mencionó que experiencias preliminares en otras ciudades argentinas mostraban mejoras cercanas al 20% en tiempos de viaje y una baja estimada del 20% en permanencia vehicular en circulación, además de impactos positivos en seguridad vial y recolección de datos estadísticos para futuras calibraciones del sistema.

El centro de monitoreo, además, habilitó el análisis permanente del comportamiento del tránsito y la generación de métricas para corregir puntos críticos de sincronicidad o seguridad. Para el municipio, el proyecto no solo buscaba agilizar el tráfico, sino construir una base de datos robusta sobre movilidad urbana, inexistente hasta ese momento en la ciudad.
La iniciativa marcó uno de los cambios más significativos en la infraestructura vial neuquina de los últimos años, en un contexto donde el crecimiento del parque automotor había dejado al sistema manual al límite de su capacidad operativa.
Fuente: Medios




