Las fuerzas armadas de Pakistán llevaron adelante una serie de ataques aéreos contra instalaciones del Talibán en Afganistán, en una ofensiva que impactó sobre objetivos estratégicos, entre ellos un depósito de municiones ubicado en la provincia de Nangarhar.
La operación, denominada “Ghazab Lil Haq” (Ira de la Justicia), fue lanzada tras una serie de enfrentamientos en la zona limítrofe. Según el gobierno pakistaní, la decisión se tomó luego de que combatientes talibanes iniciaran ataques contra puestos militares en la frontera común.
En ese contexto, el ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, aseguró durante la madrugada de este viernes que su país se encuentra en una “guerra abierta” con Afganistán y remarcó que “la paciencia se acabó”, a través de un mensaje difundido en la red social X.

Fuentes oficiales indicaron que como resultado de los bombardeos fueron destruidos un importante arsenal de municiones, tres batallones afganos y un cuartel general de sector. Además, señalaron que más de 36 tanques, piezas de artillería y vehículos blindados quedaron fuera de combate tras la ofensiva aérea.
Previamente, el ministro federal de Información y Radiodifusión, Attaullah Tarar, había informado que al menos dos soldados pakistaníes murieron y tres resultaron heridos luego de que fuerzas talibanes abrieran fuego contra posiciones de Pakistán en la frontera.

El funcionario subrayó que la respuesta militar fue “inmediata y efectiva” y advirtió que el gobierno adoptará todas las medidas necesarias para defender su integridad territorial y garantizar la seguridad de su población ante la creciente escalada del conflicto.
Fuente: Medios




