El paro nacional docente convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) comenzó este lunes con impacto en escuelas públicas de todo el país. La medida de fuerza fue anunciada inicialmente por 24 horas, aunque algunos gremios anticiparon que en determinados distritos las protestas podrían extenderse hasta el martes.
En la antesala de la jornada de protesta, el Gobierno nacional informó que realizará controles sobre la adhesión a la medida. Desde el Consejo Federal de Educación, dependiente del Ministerio de Capital Humano, aseguraron que esperan mantener “el 75% de la prestación habitual del servicio educativo” durante el paro.

La protesta coincide con el regreso a las aulas tras el receso invernal en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Chaco y Santiago del Estero, aunque el alcance de la medida es nacional. Además de las escuelas estatales, algunas instituciones privadas también podrían verse afectadas por la adhesión de docentes y gremios como el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP).
CTERA sostiene que el paro responde al deterioro del poder adquisitivo de los salarios, la falta de restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y la reducción de recursos destinados a escuelas, comedores y programas educativos.
“Los salarios docentes continúan perdiendo poder adquisitivo, se mantiene el incumplimiento en la restitución del FONID y de los fondos nacionales para la educación”, señalaron desde la organización gremial al justificar la medida.
Además de reclamar una recomposición salarial y mayor financiamiento, los sindicatos exigen la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo y rechazan el proyecto de Ley de Libertad Educativa y las eventuales reformas previsionales.
La medida cuenta con la adhesión de sindicatos como SUTEBA, FEB, UDOCBA y AMET en la provincia de Buenos Aires, además de gremios universitarios nucleados en CONADU Histórica. En paralelo, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) también convocó a un paro nacional, lo que podría afectar la atención en distintos organismos públicos.
En territorio bonaerense, sectores disidentes como la Multicolor de SUTEBA y la Asociación de Maestros y Maestras Bonaerenses impulsan extender el plan de lucha durante 48 horas, por lo que las medidas de fuerza podrían continuar el martes.

Desde esos espacios afirmaron que la inversión nacional en educación sufrió una fuerte caída en los últimos años y cuestionaron la política educativa del Gobierno nacional. También responsabilizaron al Ministerio de Capital Humano por el deterioro del sistema educativo y rechazaron cualquier intento de limitar el derecho constitucional de huelga.
Mientras tanto, el Gobierno ratificó que buscará garantizar el funcionamiento del sistema educativo durante la jornada y continuará monitoreando el nivel de adhesión al paro en todo el país.
Fuente: Medios




