La Fiscalía de Río Negro y la querella solicitaron al Tribunal de Impugnación que confirme la condena contra el anestesiólogo acusado de homicidio culposo por la muerte de Valentín Mercado Toledo.
El planteo se realizó tras el recurso presentado por la defensa del profesional, que busca la absolución o, en su defecto, una reducción de la pena y que la inhabilitación se limite únicamente al ámbito pediátrico.
Sin embargo, el fiscal del caso fue contundente: sostuvo que el desenlace “pudo haberse evitado” y que la inhabilitación debe mantenerse para el ejercicio general de la medicina, tal como se resolvió en el juicio.
Desde el Ministerio Público Fiscal remarcaron que existía un consentimiento informado que obligaba al médico a velar por el paciente durante toda la intervención, responsabilidad que —según la acusación— no fue cumplida.
De acuerdo a la reconstrucción del hecho, la desatención del profesional impidió detectar a tiempo un taponamiento súbito, lo que derivó en un paro cardíaco. Si bien el paciente fue estabilizado posteriormente, la demora en la reacción provocó un daño cerebral irreversible que terminó en su fallecimiento.
“Fueron minutos determinantes en los que el profesional debió actuar conforme a su rol”, explicó el fiscal, subrayando la gravedad de la omisión.
Además, la fiscalía rechazó los cuestionamientos de la defensa y aseguró que durante el juicio no hubo vulneración del derecho de defensa, destacando incluso que la propia defensa desistió de su perito.
Tras escuchar a las partes, los jueces del Tribunal de Impugnación dieron por finalizada la audiencia y pasaron a deliberar, a la espera de una resolución sobre el caso.




