La presencia de un avión militar de los Estados Unidos en el aeródromo de El Bolsón generó polémica y reavivó el debate sobre la actividad de fuerzas extranjeras en la Patagonia. La aeronave, detectada el pasado 5 de enero, fue identificada como un Beechcraft C-12 Huron, perteneciente a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) y operada en Argentina por la Embajada estadounidense.
El avión, con matrícula 60168, es conocido operativamente como “Águila 5” (Eagle 5) y es utilizado por las fuerzas armadas norteamericanas para tareas de traslado oficial, enlace y apoyo logístico, principalmente en misiones vinculadas a representaciones diplomáticas.
El episodio volvió a poner en agenda la discusión sobre soberanía, control del espacio aéreo y protección ambiental, temas especialmente sensibles en la región patagónica, donde distintos sectores sociales y políticos reclaman mayor información sobre este tipo de operaciones.
Según los antecedentes confirmados, la aeronave ya había sido registrada en Epuyén, Chubut, a fines de diciembre de 2025, donde operó con personal de la Embajada de Estados Unidos. Además, existen registros de su utilización en Santa Rosa, La Pampa, en el año 2020, cumpliendo funciones de apoyo institucional similares.
Tras conocerse el aterrizaje en El Bolsón, la legisladora Magdalena Odarda presentó un pedido formal de informes dirigido al Poder Ejecutivo para que se brinden explicaciones sobre el arribo del avión militar estadounidense al aeródromo local. En su solicitud, requirió que se detalle el motivo de la presencia, la identidad de los pasajeros, quién autorizó el aterrizaje y si se cumplieron los trámites aduaneros y administrativos correspondientes.
“La ciudadanía tiene derecho a saber qué hacen fuerzas extranjeras en nuestro territorio, quién autorizó su presencia y bajo qué acuerdos, porque estamos hablando de decisiones que involucran soberanía y ambiente”, sostuvo la legisladora.




