Modus operandi de "La Tía", la líder narco que reclutaba jóvenes para vender droga
La investigación reveló que la famosa traficante lideraba una red, captando a jóvenes en situación de vulnerabilidad para distribuir estupefacientes. A través de allanamientos, se logró desarticular la organización.
Vanesa Verónica Morales, más conocida como "La Tía", es una famosa líder narco en Villa La Angostura. A través de un complejo sistema de reclutamiento de "soldaditos", logró extender su red y convertirse en una referente en la venta de sustancias ilícitas.
La Tía operaba como una protectora de niños en situación de vulnerabilidad, aunque esa solo era la fachada. Los jóvenes que llegaban a su casa en el barrio Mallín no eran solo colaboradores, sino chicos en busca de un hogar, muchos de ellos con antecedentes en el sistema de protección judicial.
Pero, en lugar de encontrar refugio, eran atrapados en un negocio ilegal donde la lealtad se compraba con dinero, drogas y la promesa de una falsa pertenencia.
La caída del imperio: el crimen que dio inicio al final
La caída de "La Tía" comenzó con un robo menor. Un vecino denunció que un grupo de adolescentes había ingresado a su casa y sustraído una bicicleta y un taladro.
A partir de esa denuncia, efectivos de la Comisaría 28 iniciaron una investigación y, tras seguir el rastro de los jóvenes involucrados, descubrieron que se refugiaban en la vivienda de la principal sospechosa.
Ya con una orden de allanamiento en su poder, la Policía ingresó a la casa de Vanesa Morales, con el objetivo de recuperar los objetos robados. Sin embargo, el hallazgo fue mucho más grave de lo esperado.
La Policía allanó la vivienda de La Tía.
En el lugar encontraron dos armas de fuego, un revólver calibre 22 y una pistola 9 mm, municiones y una cantidad de droga que incluso sorprendió a los investigadores.
Mientras más buscaban, más sustancias ilegales aparecían. Durante una primera inspección, los agentes encontraron 33 envoltorios de cocaína ocultos en la vivienda.
Los investigadores se sorprendieron por la cantidad de droga que había en la casa.
Poco sabían sobre lo que les restaba encontrar. Al continuar con la búsqueda, descubrieron un cargamento aún mayor: dos «ladrillos» de cocaína de máxima pureza, con un peso total de 2,5 kilos. Además, incautaron balanzas de precisión, celulares y más de un millón y medio de pesos en efectivo.
Ante la magnitud del hallazgo, la causa quedó en manos de la Justicia Federal, a cargo de la Fiscalía Descentralizada de Zapala.
Explotación, narcotráfico y manipulación: el reclutamiento de los "soldaditos"
La Tía identificaba a adolescentes en situación de calle o con problemas familiares y les ofrecía un refugio en su casa. Les brindaba comida, techo y contención, pero esa aparente protección tenía un precio: debían trabajar para ella.
La fachada de La Tía era una protectora para niños.
Al principio, los jóvenes realizaban encargos menores en distintos barrios. Con el tiempo, eran enviados a vender cocaína y marihuana en la zona.
No solo les proporcionaba droga, sino que también les enseñaba cómo actuar ante la policía, a quién venderle y cómo manejar el dinero. Para evitar controles, se desplazaban a pie o en motos robadas.
Al profundizar las investigaciones, se descubrió que varios de los jóvenes reclutados por La Tía estaban bajo resguardo judicial. Sin embargo, la falta de una contención efectiva los llevaba a refugiarse en su casa, donde encontraban una aparente figura materna que, en realidad, los explotaba.
A cambio de su lealtad, ella les ofrecía dinero, los protegía de conflictos callejeros y les daba un lugar en su "familia". Pero esa pertenencia tenía un costo: debían cometer delitos para sostener su negocio.
Algunos eran obligados a amenazar vecinos, mientras que otros robaban objetos para venderlos y financiar la compra de más droga.
La red de disolvió y La Tía fue detenida
La Justicia Federal ordenó la detención inmediata de la líder narco.
En enero, Morales había sido allanada, pero no fue detenida. Sin embargo, en esta nueva redada, la Prefectura encontró más cocaína y pruebas irrefutables de su rol en la red de narcomenudeo.
Esta vez, la Justicia Federal ordenó su detención inmediata.
A medida que avanza la causa, se revela la falta de contención para los chicos en situación de vulnerabilidad, un factor que «La Tía» supo explotar a su favor.
Fuente: Medios