La empresa estatal ENARSA formalizó un acuerdo con las compañías contratistas para reactivar la construcción de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz, un proyecto estratégico para el sistema energético argentino que había quedado prácticamente paralizado en los últimos años.
Según informó la Secretaría de Energía, el plan de trabajo priorizará la finalización de la represa Jorge Cepernic, que actualmente presenta un avance del 46%, lo que la convierte en la obra más adelantada dentro del complejo.

El proyecto fue licitado en 2013 y tenía como objetivo finalizar en 2023, pero distintos conflictos contractuales, problemas financieros y la falta de actualización de precios provocaron sucesivas interrupciones en los trabajos.
De acuerdo con los registros oficiales, el freno de la obra generó reclamos de las empresas contratistas por más de US$700 millones. Hasta el momento, la inversión ejecutada en ambas represas asciende a unos US$1.800 millones.
Para completar el complejo hidroeléctrico será necesaria una inversión adicional estimada en US$5.000 millones. La planificación actual prevé que la central Jorge Cepernic entre en funcionamiento en 2030.
Una vez operativa, la represa contará con una potencia instalada de 360 megavatios y aportará alrededor de 1.860 gigavatios hora anuales al Sistema Argentino Interconectado (SADI).
Desde el Gobierno señalaron que el acuerdo busca ordenar un conflicto que se extendía desde hace años y que había detenido el avance del proyecto, además de cumplir con compromisos internacionales vinculados al desarrollo de infraestructura energética en el país.
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