A poco más de un año de las elecciones provinciales, el mapa político de Río Negro comenzó a reordenarse con movimientos que anticipan una contienda abierta y sin favoritos claros. Los gestos de acercamiento entre sectores del peronismo y el diputado nacional Aníbal Tortoriello reavivaron el debate interno y expusieron tensiones en todos los espacios, mientras el oficialismo provincial acusa el desgaste de una gestión prolongada y La Libertad Avanza atraviesa disputas por su conducción y candidaturas.
Lo que inicialmente se proyectaba como una elección de tercios empieza a mutar hacia un escenario de cuartos. El peronismo evalúa ampliar su base electoral y romper su techo histórico mediante acuerdos transversales; Tortoriello busca correrse hacia el centro político y consolidar un armado propio; Juntos Somos Río Negro apuesta a defender su estructura territorial y su identidad provincialista; y el espacio libertario define si competirá con una propuesta autónoma o en alianza.
Dentro del justicialismo conviven miradas contrapuestas sobre la conveniencia de un entendimiento con Tortoriello. Mientras algunos dirigentes sostienen que es necesario sumar volumen electoral y convocar a votantes por fuera del núcleo tradicional, otros advierten sobre el costo político de un acercamiento a sectores ligados a La Libertad Avanza. Por ahora, las señales se mantienen en el terreno de la especulación estratégica más que en definiciones concretas.
En paralelo, el rol del gobernador Alberto Weretilneck aparece como una de las principales incógnitas del proceso. Juntos Somos Río Negro enfrenta internas y cuestionamientos, pero confía en su despliegue territorial y en la posibilidad de provincializar la discusión electoral para sostener competitividad. El desempeño del gobierno nacional y su impacto en la economía también será un factor determinante en la toma de decisiones.
Con un electorado disperso, liderazgos en disputa y alianzas aún en construcción, la elección provincial de 2027 asoma como una de las más abiertas e impredecibles desde el retorno de la democracia en Río Negro. En ese contexto, cada gesto político cuenta y el armado de frentes amplios podría definir el resultado final.




