El Gobierno de Río Negro anunció que antes de fin de año licitará internacionalmente la Zona Franca de Punta Colorada, un proyecto que busca instalar en el área de Sierra Grande una nueva plataforma para actividades industriales, logísticas y de comercio exterior.
El anuncio fue realizado por el gobernador Alberto Weretilneck durante su participación en el panel “El Gas Argentino en el Mercado Mundial”, donde compartió exposición con referentes del sector energético y el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa.
“Antes de que termine el año, la Provincia de Río Negro va a llamar a una licitación internacional para la puesta en marcha de una Zona Franca en las inmediaciones de todos estos proyectos”, anunció el mandatario.
La iniciativa estará ubicada en las cercanías del polo energético que se desarrolla sobre la costa rionegrina, donde avanzan proyectos vinculados con la producción y exportación de hidrocarburos. La intención provincial es que la infraestructura que se está construyendo para esos emprendimientos también sirva como base para ampliar la actividad económica en la región.
Una zona para sumar industria y proveedores
La Zona Franca tendrá un perfil industrial, logístico y de servicios vinculados al comercio exterior. El proyecto apunta a generar condiciones para que nuevas empresas puedan instalarse en el área y participar de las cadenas de valor que surgirán alrededor de las grandes inversiones energéticas.
En ese esquema aparecen también proveedores, pymes y empresas de servicios, con la expectativa de que puedan incorporarse a una actividad que hasta ahora tiene como principales protagonistas a los grandes proyectos de infraestructura energética.
Weretilneck planteó que la Provincia ya debe comenzar a proyectar qué sucederá una vez finalizada la construcción de los principales oleoductos, gasoductos y terminales de exportación.

“Tenemos que empezar a pensar en la petroquímica y en otros proyectos asociados que se puedan desarrollar alrededor de estas inversiones. Estamos pensando también en la próxima etapa”, sostuvo.
La concesión de la Zona Franca tendrá un plazo inicial de 30 años, con la posibilidad de extenderlo por otros diez. Además, el proyecto establece una inversión mínima inicial de US$10 millones para su puesta en funcionamiento.
El desafío de generar actividad más allá de la exportación
Para el Gobierno provincial, uno de los objetivos centrales es que el crecimiento de la actividad hidrocarburífera no quede limitado a la construcción de infraestructura y al despacho de producción hacia los mercados internacionales.
En ese sentido, Weretilneck remarcó la necesidad de generar empleo y proveedores locales vinculados con los nuevos proyectos.
“Estos proyectos son tan importantes y generan un impacto tan fuerte que también necesitan un componente social: empleo local y desarrollo de proveedores locales. Queremos que los rionegrinos no vean simplemente pasar un caño o cargar un barco, sino que se sientan parte del proceso”, afirmó.
La Provincia también plantea que la llegada de inversiones internacionales requiere previsibilidad y reglas claras, especialmente por tratarse de emprendimientos cuya planificación se extiende durante varias décadas.
“Nuestro principal compromiso es la confianza: que quienes miren a la Argentina y a Río Negro sepan que lo que hoy se firma y se acuerda se va a cumplir”, expresó el Gobernador.
El proyecto de la Zona Franca se inscribe así en la estrategia provincial para aprovechar el nuevo perfil energético y exportador de Punta Colorada y Sierra Grande y sumar actividades productivas alrededor de esa infraestructura.
La futura licitación internacional será el próximo paso para definir quién estará a cargo de poner en marcha y administrar el espacio, con una concesión de largo plazo y una inversión inicial mínima establecida en dólares.
Fuente: Medios.








