Río Negro instala nuevas estaciones meteorológicas en la Región Sur para anticipar eventos extremos

El DPA comenzó a desplegar una red de equipos automáticos que brindará datos en tiempo real sobre lluvia, viento y temperatura. La iniciativa busca reforzar la planificación de obras, mejorar la gestión productiva y reemplazar los antiguos registros manuales en los parajes más aislados.

En una región atravesada por el cambio climático y eventos meteorológicos cada vez más extremos, Río Negro avanza en un salto tecnológico clave: la instalación de nuevas estaciones meteorológicas automáticas en la Región Sur. El objetivo es generar datos precisos y continuos que permitan anticipar fenómenos críticos y mejorar la toma de decisiones en obras, producción y manejo del territorio.

Las primeras tres estaciones ya están operativas en Mamuel Choique, El Caín y Pilcaniyeu, y en las próximas semanas se sumarán Comallo, Sierra Colorada, Valcheta e Ingeniero Jacobacci. El plan también prevé extender la red hacia la zona cordillerana, incorporando equipos en Bariloche y El Bolsón.

Durante años, gran parte de la Región Sur dependió de mediciones manuales realizadas por pobladores rurales. Con el paso del tiempo y el envejecimiento de esos observadores, muchas series históricas quedaron incompletas.

“Con la nueva red podremos acceder a información confiable donde antes había solo datos aislados”, explicó Fernando Bodoira, coordinador de Recursos Hídricos del Departamento Provincial de Aguas (DPA).

Antes, las mediciones se relevaban cada dos o tres meses durante recorridas oficiales. Ahora, las estaciones transmiten datos en tiempo real sobre precipitación, viento, temperatura, presión atmosférica y humedad, insumos fundamentales para modelos hidrológicos y la planificación de infraestructura: desagües pluviales, puentes, drenaje rural y obras de protección ante eventos extremos.

Aunque algunas zonas de la provincia cuentan con series de más de 80 años, la Región Sur presenta la menor cobertura de registros. Cada estación requiere una inversión cercana a los $900.000, además de mantenimiento permanente, recambio de sensores y calibración.

El salto tecnológico también fue posible gracias al acceso reciente a conectividad satelital en comisiones de fomento y escuelas rurales. “Eso habilita otra escala de medición donde antes era imposible”, señaló Bodoira.

Participación comunitaria: medir para decidir

El programa busca que la información no quede solo en manos del Estado: productores, escuelas y vecinos serán parte del sistema de datos. Además de las estaciones automáticas, el DPA entregará pluviómetros a quienes deseen continuar con mediciones manuales en áreas sin equipamiento completo.

En Mamuel Choique, la instalación de la estación marcó un cambio profundo. “Durante más de diez años medimos la lluvia con un pluviómetro casero. Ahora tenemos datos en tiempo real que podemos compartir con la comunidad”, contó Néstor Nahuelfil, poblador del paraje.

Toda la información será de acceso público a través de un registro online que incluirá un instructivo para su uso. La intención es que escuelas rurales, productores y habitantes de la meseta puedan incorporar los datos en decisiones cotidianas y proyectos educativos vinculados al clima.

Fuente: Medios

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