El oficialismo en el Senado trabaja para volver a dilatar una eventual interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, mediante un cambio en la interpretación reglamentaria sobre la mayoría necesaria para habilitar el tratamiento del pedido en el recinto.
La estrategia de La Libertad Avanza consiste en sostener que la iniciativa requiere el respaldo de dos tercios de los senadores presentes, al tratarse de un proyecto que no cuenta con dictamen de comisión y que debería ser incorporado sobre tablas.

La postura representa un giro respecto de lo planteado días atrás por la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, quien había sostenido que la interpelación podía tratarse sin despacho previo y aprobarse con mayoría absoluta, es decir, con el apoyo de 37 legisladores. Sin embargo, esa posición habría sido revisada tras cuestionamientos internos y presiones provenientes de la Casa Rosada.
El cambio de criterio generó malestar dentro del Gobierno, especialmente en el entorno del titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien mantiene la postura de que cualquier iniciativa sin dictamen necesita una mayoría agravada para ser debatida sobre tablas.

En ese contexto, Bullrich inició contactos con sectores aliados para convocar una nueva reunión de Labor Parlamentaria entre el martes y el miércoles próximos, con el objetivo de modificar el acuerdo alcanzado anteriormente.
En la última reunión, encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, se había establecido que el pedido de interpelación podía aprobarse con mayoría absoluta. Solo los senadores libertarios Agustín Coto y Ezequiel Atauche habían expresado su desacuerdo con esa interpretación.

Ahora, el oficialismo busca reunir apoyos para revertir ese criterio y, a cambio, propone que el tema sea analizado previamente en la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Agustín Coto.
Según fuentes parlamentarias, el PRO, la UCR y el interbloque Provincias Unidas ya habrían manifestado su disposición a acompañar la posición impulsada por La Libertad Avanza.
Si la discusión es derivada a comisión, la interpelación a Adorni quedaría postergada al menos hasta mediados de julio, ya que la actividad legislativa se verá interrumpida por los feriados nacionales del 9 y 10 de ese mes.

De esta manera, el Gobierno apuesta a evitar que el jefe de Gabinete enfrente un interrogatorio específico sobre su situación patrimonial y que su única exposición ante el Senado sea el informe de gestión previsto para el próximo 2 de julio, instancia en la que podrá responder, o no, las consultas formuladas por los legisladores.
Fuente: Medios




