¿Un problema de educación?: la laguna San Lorenzo parece un basural
El espejo de agua se está convirtiendo en un depósito de basura. Tal es así que durante el fin de semana arrojaron latas de pegamento.
No hay caso. Hay gente que está obsesionada con llenar de mugre la laguna San Lorenzo y cada dos por tres se convierte en un depósito de basura. Tal es así que durante el fin de semana arrojaron latas de pegamento.
El hecho es terrible, ya que contamina el ambiente y en particular, el espejo de agua, y luego del suceso de las latas, el subsecretario de Medioambiente y Protección Ciudadana de la Municipalidad de Neuquén, Francisco Baggio, se mostró muy enojado y se expresó en sus redes.
"Si sabes quién tiró estas latas de material contaminante a la laguna, denuncialo al 103 y ayudanos a mantener este humedal urbano limpio y sano para disfrutar en familia", les pidió a los vecinos; y acompañó su posteo con variadas fotos. "La laguna no es un basurero", recordó indignado.
En un recorrido de domingo volviendo a recordar: La Laguna San Lorenzo NO es un BASURERO!!!!
— Pancho Baggio (@panchobaggio) February 5, 2023
Si sabes quien tiro estas #latas de material #contaminante a la #Laguna denuncialo al 103 y ayudanos a mantener este #HumedalUrbano limpio y sano para disfrutar en familia.@munineuquen pic.twitter.com/T2fPvYKdfY
Ubicado en el Oeste de la ciudad capital, este espejo de agua (que por estos días acusa el impacto de las agobiantes temperaturas) fue escenario de operativos de remediación y limpieza por parte de la actual gestión municipal desde que asumió, en diciembre de 2019.
Tal es así que en 2020, poco antes de la pandemia, Baggio y el intendente Mariano Gaido recorrieron el barrio para conversar con vecinos y comerciantes sobre el valor ambiental de la laguna, ubicada en el barrio homónimo.
"Comenzamos a remediar las zonas contaminadas o descuidadas en las áreas protegidas y también aquellos espacios de la ciudad que por su valor ecológico necesitan especial cuidado", aseguró en aquella oportunidad el jefe comunal.
Más acá en el tiempo, en marzo de 2022, vecinos denunciaron que sujetos desaprensivos seguían arrojando desperdicios de los más variados, entre botellas, plásticos, cartones, neumáticos y bolsas. Ahora, la gota que rebalsó el vaso fue el turno de las latas de pegamento.