La isla helada A23a, la más grande del mundo, se ha desprendido y ahora navega hacia aguas más cálidas. Los expertos están evaluando cómo esta nueva ubicación podría afectar al ecosistema local.
La comunidad de Maronese se encuentra alerta por los desprendimientos junto a la cancha del club de fútbol. El municipio trabajó con retroexcavadoras pero no se ha dado una solución definitiva.