Estados Unidos atraviesa un domingo crítico bajo el azote de la tormenta invernal Fern, que ya se cobró nueve vidas y dejó sin electricidad a más de un millón de usuarios en todo el país.
Las autoridades confirmaron este mediodía seis fallecimientos por las bajas temperaturas, mientras los equipos de emergencia trabajan para restablecer los servicios básicos en condiciones de congelamiento, según medios. A los primeros fallecidos en Nueva York y Texas se sumaron luego una víctima en Michigan y dos en Luisiana.

En Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani informó que cinco personas murieron durante el fin de semana. Aunque se esperan autopsias para determinar las causas exactas, el mandatario advirtió sobre la vulnerabilidad de la población: “Es un recordatorio poderoso del peligro del frío extremo para nuestros vecinos más vulnerables, especialmente aquellos en situación de calle”.
En el sur, el alcalde de Austin, Texas, Kirk Watson, confirmó la primera muerte en su jurisdicción y alertó a la población: “Todavía nos espera un clima muy, muy frío; es vital permanecer en interiores aunque sintamos que lo peor de la noche ya pasó”.

El impacto sobre la infraestructura eléctrica es masivo. Según Poweroutage.us, la cifra de hogares sin suministro alcanzó los 1.018.447 usuarios:
- Tennessee: 306.000 usuarios afectados (epicentro del corte).
- Mississippi: 175.000 hogares sin luz.
- Louisiana: 145.000 usuarios a oscuras.
Las compañías eléctricas advierten que la recuperación del servicio podría demorar días en zonas rurales debido a rutas congeladas. Mientras tanto, las autoridades habilitaron refugios con calefacción en gimnasios y centros comunitarios para prevenir nuevas víctimas durante la próxima madrugada.
Fuente: Medios




