Este lunes fue hallado sin vida Diego Ezequiel Serón, el joven de 28 años que había desaparecido el pasado 7 de enero en Comodoro Rivadavia, luego de salir de su casa rumbo a una entrevista de trabajo. El cuerpo fue encontrado en una zona de difícil acceso y la Justicia investiga las causas del fallecimiento, a la espera de los resultados de la autopsia.
El hallazgo se produjo durante la mañana de este lunes y generó una profunda conmoción en la comunidad, que seguía el caso con atención desde los primeros días. La investigación judicial continúa abierta y, por el momento, no se descarta ninguna hipótesis sobre lo ocurrido.
El cuerpo de Serón fue localizado en el sector conocido como Rincón del Diablo, al sur de la ciudad, a pocos metros del Camino Centenario, una traza que bordea el cerro Chenque y conecta la zona sur con la norte de Comodoro Rivadavia. Se trata de un área con pendientes pronunciadas, sectores rocosos y vegetación irregular, características que habían dificultado los rastrillajes realizados anteriormente.
Cómo fue el hallazgo
Según informaron fuentes del caso, el hallazgo fue realizado por personal de la División Búsqueda de Personas en el marco de un operativo que incluyó el uso de drones para relevar zonas de acceso complejo. Las imágenes aéreas permitieron detectar el cuerpo en un punto al que no se había podido llegar durante los primeros días de búsqueda.
Por el momento, no se confirmó si el hallazgo fue producto de una pista concreta o si formó parte de un rastrillaje planificado como parte del operativo general. De acuerdo a los primeros datos, el cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición, compatible con el tiempo transcurrido desde la desaparición, por lo que la Justicia ordenó la realización de la autopsia para determinar las causas de la muerte y establecer si se trató de un accidente u otro tipo de hecho.
Diego Serón fue visto por última vez el miércoles 7 de enero, cuando salió de su vivienda del barrio Las Flores durante la tarde. Según relató su familia, había salido apurado para asistir a una entrevista por un trabajo ocasional, mientras aguardaba su reincorporación a la empresa en la que se desempeñaba. Antes de irse, solo avisó a su madre.
Un dato que llamó la atención de su entorno fue que salió sin mochila ni billetera, llevando únicamente su teléfono celular, que se apagó poco después. Desde ese momento, no se registraron comunicaciones ni señales que permitieran conocer su paradero.
Tras la denuncia de desaparición, se desplegó un amplio operativo de búsqueda que incluyó el análisis de cámaras de seguridad, la utilización de perros rastreadores y tareas de geolocalización del teléfono. Sin embargo, durante varios días no surgieron pistas firmes que permitieran avanzar en la investigación.
En ese contexto, la familia de Diego expresó públicamente cuestionamientos al accionar policial. Alberto Vázquez, hermano del joven, manifestó su preocupación por la demora en la toma de la denuncia y la falta de avances durante los primeros días. “De un momento para otro desapareció y no dejó rastro de nada”, sostuvo, y reclamó mayores esfuerzos para esclarecer el caso.
Mientras se aguardan los resultados de las pericias forenses, la causa continúa bajo investigación judicial para determinar qué ocurrió con Diego Ezequiel Serón y cómo llegó hasta el lugar donde fue encontrado sin vida.
Fuente: Medios




