Después de dos jornadas de lluvias intensas que afectaron a Neuquén, Cipolletti y gran parte del Alto Valle, el tiempo comenzará a mejorar, aunque el invierno todavía tendrá nuevos episodios de inestabilidad.
Las precipitaciones registradas durante esta semana fueron excepcionales para la región. Según explicó el observador meteorológico de superficie y responsable de la Estación Meteorológica de Cipolletti, Mauricio Gorostarzú, solo durante el miércoles cayó aproximadamente tres veces más agua de la que suele precipitar durante todo agosto.

El especialista explicó que el fenómeno estuvo asociado al ingreso de una masa de aire muy húmeda y fría proveniente del océano Pacífico, que generó lluvias generalizadas en los valles y fuertes nevadas en la cordillera.
“Fue un ingreso de aire muy húmedo y frío desde el océano Pacífico, con mucha energía disponible para generar precipitaciones”, señaló Gorostarzú.
Un registro récord para agosto
Uno de los datos más destacados fue el acumulado de lluvia registrado en Cipolletti. La estación meteorológica contabilizó 33 milímetros de precipitación, cuando el promedio histórico para agosto en Neuquén y Cipolletti es de apenas 11 milímetros.
“En un solo episodio registramos 33 milímetros, es decir, tres veces más de lo que normalmente llueve durante todo el mes”, explicó el especialista.

Además, recordó que julio también terminó con registros superiores a los habituales, por lo que actualmente el suelo presenta altos niveles de humedad. “Hoy tenemos condiciones de humedad muy altas. En muchos sectores el suelo ya está saturado justamente por la recurrencia de las precipitaciones”, indicó.
Mejora temporaria y nuevo frente frío
Tras el temporal, el escenario comenzará a estabilizarse. Para este jueves se espera una jornada con cielo mayormente despejado, vientos leves a moderados del sudoeste y una temperatura máxima cercana a los 8 grados.
Sin embargo, durante el viernes ingresará un nuevo pulso de aire frío y húmedo desde el Pacífico. El sistema volverá a generar lluvias y nevadas en la cordillera, especialmente en la zona de Los Lagos y el norte neuquino. En el Alto Valle podrían registrarse algunas precipitaciones débiles y aisladas.
“No esperamos acumulados importantes. Serán lluvias débiles, dispersas y de corta duración”, aclaró Gorostarzú.
El viento será otro de los factores destacados entre jueves, viernes y sábado, con circulación predominante del sudoeste. Según explicó el meteorólogo, esas condiciones también favorecerán el secado progresivo de los suelos al desplazar parte de la humedad acumulada.
Vuelve el frío polar
El descenso de temperatura será uno de los protagonistas de los próximos días. Durante la tarde del sábado comenzará a ingresar una masa de aire muy frío desde la Antártida que alcanzará a toda la Patagonia norte y luego avanzará hacia el centro del país.
Como consecuencia, el domingo podrían registrarse heladas débiles en distintos sectores del Alto Valle.
El lunes sería el día más frío de la semana, con mínimas cercanas a los 2 grados bajo cero. En zonas rurales y sectores cercanos a los ríos, las temperaturas podrían ser incluso inferiores.
Las máximas también permanecerán bajas y se mantendrían por debajo de los 10 grados durante los primeros días de la próxima semana.
Más lluvias hasta octubre
Más allá de la mejora de los próximos días, los especialistas anticipan que la tendencia húmeda continuará durante los próximos meses.
Según el pronóstico estacional del Servicio Meteorológico Nacional, entre agosto y octubre las precipitaciones estarán por encima de los valores normales en gran parte del norte de la Patagonia.
Gorostarzú explicó que este escenario está relacionado con el fortalecimiento del fenómeno El Niño, que comenzó a modificar la circulación atmosférica sobre Sudamérica.
“Estamos frente a un fenómeno de El Niño fuerte y ya está teniendo impactos en la Argentina. Tendremos un trimestre más húmedo de lo normal”, afirmó.
De todos modos, aclaró que los pronósticos estacionales no permiten anticipar fechas exactas ni cantidades de lluvia, ya que esos datos dependen de la evolución de cada sistema meteorológico.
Fuente: Medios




