La aprobación del pliego de María Verónica Michelli como jueza del Tribunal Oral Federal N.º 3 de La Plata dejó al descubierto las tensiones internas que atraviesan al bloque de La Libertad Avanza en el Senado, encabezado por Patricia Bullrich.
La candidatura de Michelli fue avalada por 44 votos afirmativos, 18 negativos y dos abstenciones, entre ellas la de la propia Bullrich. La votación también registró ausencias, como la del senador cordobés Luis Juez.

Entre quienes votaron en contra se ubicaron varios legisladores libertarios, entre ellos Bartolomé Abdala, Nadia Márquez, Agustín Monteverde, Belén Monte de Oca y Juan Carlos Pagotto.
Pagotto, quien además preside la Comisión de Acuerdos, había recibido la instrucción de frenar el tratamiento del pliego. Dentro del oficialismo conviven distintos sectores referenciados en la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y en el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

La votación reflejó el clima de tensión que ya se había evidenciado durante una reunión de bloque realizada un día antes de la sesión, donde hubo cuestionamientos cruzados y diferencias sobre la estrategia parlamentaria.
Una de las voces más críticas fue la de Nadia Márquez, quien cuestionó actitudes que definió como “personalistas” y reclamó que la prioridad del espacio sea sostener el proyecto político impulsado por el presidente Javier Milei.

Los errores de estrategia
Las diferencias internas también impactaron en la coordinación parlamentaria del oficialismo. Además de la aprobación del pliego de Michelli, a pesar de que el Gobierno había intentado retirarlo, La Libertad Avanza no logró avanzar con el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La iniciativa recibió objeciones de sectores dialoguistas y terminó regresando a comisión para continuar su tratamiento.
Cerca de Bullrich reconocen que fue un error haber anticipado en la reunión de Labor Parlamentaria que el oficialismo impulsaría el tratamiento de solo 50 pliegos, cuando finalmente existían 73 dictámenes en condiciones de ser debatidos.

No obstante, las mismas fuentes sostienen que aceptar la inclusión del pliego de Michelli permitió evitar un conflicto institucional mayor y concentrar nuevamente la atención en la agenda legislativa del Gobierno.
El origen de la disputa
El punto más delicado se produjo días antes de la sesión, cuando Bullrich comunicó a sus compañeros de bancada que no acompañaría el retiro del pliego impulsado por la Casa Rosada.
“He decidido ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la doctora Michelli como jueza federal”, expresó la senadora.
Bullrich aclaró que respeta las facultades constitucionales del Presidente para proponer y retirar postulaciones judiciales, pero sostuvo que también tiene la responsabilidad de actuar de acuerdo con sus convicciones.
Hablé con el Presidente y le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a Jueza Federal.
Conozco y respeto plenamente la facultad constitucional del Presidente de la Nación para proponer y retirar…
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) June 1, 2026
La dirigente remarcó además que su eventual renuncia a la conducción del bloque fue planteada como un gesto para descomprimir la situación generada por la controversia.
La agenda que viene
Con el objetivo de cerrar las heridas internas, Bullrich trabaja en la convocatoria a una nueva reunión de bloque para ordenar posiciones y encarar las próximas negociaciones parlamentarias.
Entre los temas prioritarios figuran la denominada Ley Hojarasca, que ya cuenta con media sanción de Diputados, el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y la reforma electoral impulsada por el Gobierno.

Según trascendió, la senadora ya transmitió a la Casa Rosada que actualmente no existen los votos necesarios para aprobar la eliminación de las PASO. Aun así, la iniciativa continúa siendo una de las prioridades de Milei.
Ante ese escenario, el oficialismo analiza alternativas intermedias, como convertir las primarias en optativas, reducir el financiamiento público de las campañas electorales y definir si el proyecto de Ficha Limpia se incorpora a la reforma electoral o se trata por separado, tal como propone el PRO.

Mientras tanto, distintos funcionarios nacionales mantienen conversaciones con gobernadores y bloques aliados para intentar construir los consensos necesarios que permitan avanzar con la agenda legislativa del Ejecutivo durante los próximos meses.
Fuente: Medios






