Una serpiente en el bosque: así será el nuevo hotel que sorprende en Villa La Angostura

Una serpiente en el bosque: así será el nuevo hotel que sorprende en Villa La Angostura.

La Patagonia no solo enamora por sus paisajes: también inspira ideas cada vez más originales para vivirla. Entre lagos de agua transparente, bosques centenarios y rutas escénicas, Villa La Angostura vuelve a dar que hablar con un proyecto hotelero que parece salido de un cuento… o de una película de fantasía.

En un rincón verde del barrio Calfuco, a solo 30 metros de la Ruta 40 y a unos 12 kilómetros del centro de Villa La Angostura, está naciendo UMA, un hotel boutique con una forma tan inesperada como fascinante: una gran serpiente que se desliza entre los árboles.

El terreno es de 3.739 m², atravesado por un arroyo y rodeado de bosque nativo, fue amor a primera vista para sus creadores, Nery Aimale y Sebastián Antich, también fundadores del restaurante porteño Boca Abajo–Boca Arriba.

La idea no fue imponer una construcción, sino dejar que el paisaje marque el ritmo. Por eso, junto a los estudios de arquitectura Del Puerto Sardin y Berson, diseñaron una estructura en zigzag que esquiva árboles y se adapta al entorno. “Es como un bicho que se va metiendo en el bosque”, explican. Desde ciertos ángulos, dicen, las escaleras parecen infinitas y te llevan hasta la altura de las copas de los árboles.

Para los arquitectos, el proyecto es “un animal gigante dormido en el bosque” y, al mismo tiempo, una reinvención del paisaje sin agredirlo.

Naturaleza, diseño y experiencias

UMA tendrá 13 unidades de alojamiento, además de restaurante, spa y una terraza que promete convertirse en el corazón del complejo. Ese espacio estará pensado para todo: casamientos, cumpleaños, cenas a la luz de las velas, cine al aire libre y música en vivo, siempre con el bosque como escenario principal.

El spa combinará lo clásico con lo sensorial: pileta climatizada, sauna seco y húmedo, sala de masajes… y una sala especial con una gran piedra en el piso y agua cayendo desde el techo, recreando el sonido de una lluvia suave en medio del bosque.

También habrá dos piletas: una interior y una biopiscina exterior, sin cloro ni químicos, donde el agua se regenera de forma natural a través de plantas, rocas y peces.

Dormir entre árboles (y sin TV)

El hotel tendrá capacidad para 46 personas y ofrecerá cinco tipos de alojamientos:

  • Cuatro monoambientes para dos personas
  • Seis dúplex para cuatro huéspedes
  • Dos unidades de tres ambientes para seis personas
  • Una casa del árbol, accesible por un puente colgante, pensada para dos

Todas las unidades contarán con cocina y servicios de hotel, pero con una decisión clara: no habrá televisión. “Apostamos a lo analógico, a la inteligencia natural”, explican. La idea es que el bosque, la luz y los materiales naturales sean los verdaderos protagonistas.

Cuándo abre y cuánto cuesta

La apertura será gradual. En 2026 se inaugurará el restaurante, el spa y cinco habitaciones. Ocho meses después se sumarán otras cinco unidades, y el proyecto estará completamente operativo en el verano de 2028.

El valor estimado por noche partirá desde US$250, una tarifa más accesible que la del otro hotel del barrio, Calfuco Wines, donde la noche ronda los $567.000.

La inversión total es de US$3.000.000, con un modelo poco tradicional: no se venden habitaciones, sino participaciones del proyecto a través de un fideicomiso. El emprendimiento se dividió en 100 unidades, cada una equivalente al 1% de las ganancias anuales. Actualmente, cada unidad cuesta US$39.000 (se puede ingresar desde media unidad por US$20.000) y el 59% ya está vendido.

El hotel estará completamente operativo en el verano del 2028.

Con una ocupación proyectada del 48% anual —que podría trepar al 77% en temporada alta—, UMA se perfila como una de las propuestas más originales del turismo patagónico: un hotel donde el lujo no está en las pantallas, sino en dormir dentro del bosque, al ritmo de la naturaleza.

Fuente: Medios.

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