La producción de Vaca Muerta continúa consolidando su protagonismo en la nueva etapa de la industria hidrocarburífera, con un crecimiento sostenido en gas y niveles elevados de actividad en petróleo, pese a algunas variaciones mensuales.
Según el reporte del Ministerio de Energía de Neuquén, en febrero la producción de gas alcanzó los 97,79 millones de metros cúbicos diarios, lo que representó un incremento del 7,14% respecto a enero y una leve suba interanual del 0,18%. Sin embargo, en el acumulado del primer bimestre se registró una caída del 0,55% en comparación con el mismo período de 2025.
El aumento mensual estuvo impulsado principalmente por el desempeño de áreas como Sierra Chata, Rincón del Mangrullo, Aguada de la Arena, Loma La Lata–Sierra Barrosa, Aguada Pichana Este y Aguada Pichana Oeste.
El segmento no convencional continúa dominando la producción. En febrero, representó el 90,01% del gas, con 88,02 millones de metros cúbicos diarios. Dentro de este total, el shale gas aportó el 80,03%, mientras que el tight gas alcanzó el 9,99%, consolidando su relevancia en la matriz energética provincial.
En cuanto al petróleo, la producción se ubicó en 603.793 barriles diarios durante febrero, lo que implicó una leve caída del 1,13% frente a enero. No obstante, en términos interanuales se registró un crecimiento del 30,36%, y en el acumulado del primer bimestre la suba fue del 31,23% respecto al mismo período del año anterior.
La baja mensual en crudo se explicó por menores niveles de actividad en áreas como Loma Campana, La Angostura Sur I, La Amarga Chica, Rincón de Aranda y Bajo del Toro Norte.
Otro indicador clave de la actividad en Vaca Muerta es el nivel de fractura hidráulica. En febrero se realizaron 2.371 punciones, lo que representó una disminución del 1,25% en relación con enero. Del total, 464 estuvieron orientadas al gas y 1.907 al petróleo.
A pesar de la leve baja, el registro se mantiene entre los más altos de la historia de la formación. El récord se alcanzó en mayo del año pasado con 2.588 etapas de fractura, seguido por enero de este año, con 2.401.
Estos niveles de producción y actividad consolidan a Vaca Muerta como un actor central para el abastecimiento energético, especialmente de cara a la demanda invernal, y como plataforma para una nueva etapa orientada a las exportaciones.
Fuente: Medios




