El Gobierno de Río Negro estableció una veda preventiva para la extracción, recolección, comercialización y consumo de moluscos bivalvos en el Área Natural Protegida Pozo Salado, luego de que los análisis detectaran niveles de toxina paralizante de moluscos (TPM) por encima de los valores permitidos para el consumo humano.
La medida alcanza específicamente al sector de Punta Mejillón, donde se tomaron muestras de mejillones como parte de los controles periódicos que se realizan sobre los recursos marinos de la costa provincial.
Los estudios fueron realizados por el Laboratorio Regional de Salud Ambiental, que confirmó la presencia de la toxina en concentraciones consideradas un riesgo para la salud. Por este motivo, las autoridades resolvieron restringir de manera preventiva la extracción y el consumo de estos productos hasta obtener nuevos resultados que permitan determinar si las condiciones volvieron a ser seguras.
Qué es la marea roja y por qué representa un riesgo
La presencia de este tipo de toxinas está relacionada con el fenómeno conocido como “marea roja”, provocado por la proliferación de determinadas microalgas capaces de producir sustancias tóxicas.
Los moluscos bivalvos, como los mejillones, pueden acumular esas toxinas cuando se alimentan de esas microalgas. El riesgo radica en que la contaminación no cambia necesariamente el olor, el sabor ni la apariencia del molusco, por lo que no puede detectarse a simple vista.
Además, la toxina paralizante no desaparece con la cocción. Tampoco se vuelve inocua al incorporar limón, vinagre o alcohol.
Por esa razón, las autoridades sanitarias recomiendan no recolectar moluscos en las zonas alcanzadas por la veda y adquirir productos destinados al consumo únicamente en establecimientos y comercios habilitados.
Qué síntomas puede causar una intoxicación
La ingesta de moluscos contaminados con TPM puede provocar un cuadro conocido como intoxicación paralizante por moluscos. Los síntomas pueden aparecer aproximadamente entre 30 minutos y dos horas después de consumir el alimento.
Entre las principales señales de alerta se encuentran:
- Hormigueo o adormecimiento en labios, lengua y rostro.
- Adormecimiento o debilidad en brazos y piernas.
- Pérdida de fuerza muscular.
- Náuseas y vómitos.
- Dificultades para hablar o tragar.
- En cuadros graves, dificultad respiratoria y parálisis de los músculos respiratorios.
Ante cualquiera de estos síntomas después de haber consumido moluscos, se recomienda buscar atención médica de inmediato.
Hasta cuándo estará vigente la veda
La prohibición continuará hasta que nuevos análisis indiquen que los niveles de toxinas se encuentran nuevamente dentro de los parámetros permitidos para el consumo humano.
Mientras tanto, los organismos provinciales mantendrán los muestreos y controles en el sector para monitorear la evolución de la situación.
La recomendación alcanza especialmente a residentes, pescadores recreativos y turistas que concurran al Área Natural Protegida Pozo Salado: no deben extraer, recolectar ni consumir moluscos provenientes del área afectada.
Las autoridades recordaron que, ante la presencia de toxinas, la única forma segura de determinar si un molusco es apto para el consumo es mediante análisis sanitarios, por lo que no resulta suficiente evaluar su aspecto o someterlo a cocción.
Fuente: Medios.








