La infraestructura vial neuquina atraviesa un proceso de transformación en el que la Provincia asumió un protagonismo cada vez mayor. Mientras el Estado nacional continúa recaudando el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos, incluido en el precio de cada litro de nafta y gasoil, Neuquén incrementó el uso de recursos propios para ejecutar y mantener rutas estratégicas.

El escenario cobra especial relevancia por el crecimiento de la actividad productiva en la provincia, particularmente alrededor de Vaca Muerta, que demanda mejores corredores para el traslado de trabajadores, insumos y producción. A esto se suma la necesidad de garantizar la conectividad entre localidades y sostener los caminos vinculados al turismo.
La discusión también se centra en el destino de los recursos generados por el impuesto a los combustibles. El esquema legal contempla fondos destinados al sistema de transporte y la infraestructura vial, aunque las provincias que asumieron nuevas responsabilidades sobre rutas no necesariamente reciben recursos equivalentes de manera directa.
Creció con fuerza el impuesto a los combustibles
Los datos sobre la evolución del tributo muestran el aumento de la presión fiscal vinculada a los combustibles. Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), el impuesto a los combustibles registró un incremento del 1.387% desde el cambio de gestión nacional, frente a una inflación acumulada del 329% durante el mismo período.
Además, la participación del impuesto en el precio final de la nafta pasó del 8,9% en noviembre de 2023 al 20,1% en agosto de 2026.
El crecimiento de la recaudación se produce en paralelo a un escenario en el que la inversión nacional en infraestructura vial perdió protagonismo respecto de años anteriores, mientras distintos gobiernos provinciales comenzaron a asumir obras que antes tenían una mayor participación del Estado nacional.
Neuquén prepara más de 1.000 kilómetros de rutas
Ante este escenario, el Gobierno neuquino decidió profundizar su propio esquema de inversión vial. El gobernador Rolando Figueroa anticipó que en octubre la Provincia alcanzará más de 1.000 kilómetros de rutas en ejecución, una cifra que refleja la escala del plan de infraestructura que lleva adelante Neuquén.
El objetivo es intervenir corredores considerados estratégicos tanto para la actividad hidrocarburífera como para la conectividad regional. Las obras abarcan rutas utilizadas por la industria, pero también caminos fundamentales para las comunidades y el turismo.
El crecimiento de Vaca Muerta aparece como uno de los principales factores que explican la necesidad de ampliar y mejorar la red vial. El incremento del tránsito pesado y de la circulación vinculada a la actividad energética exige caminos capaces de soportar una demanda cada vez mayor.
Una discusión que excede a las rutas
El contraste entre la recaudación y la ejecución de obras abrió una discusión sobre cómo se distribuyen los recursos destinados a la infraestructura.
Neuquén mantiene su participación en el esquema tributario nacional y aporta a través del impuesto incluido en los combustibles que se comercializan en su territorio. Al mismo tiempo, la Provincia destina recursos propios para atender obras de construcción, reparación y mantenimiento de rutas.
El resultado es un escenario en el que Nación mantiene la recaudación del tributo mientras las provincias asumen una parte creciente de las responsabilidades de infraestructura.
Para Neuquén, el desafío tiene una dimensión adicional: acompañar con rutas e infraestructura el crecimiento de una actividad que genera ingresos y empleo, pero que también incrementa la presión sobre los corredores existentes.
Con más de 1.000 kilómetros de rutas en ejecución previstos para octubre, la Provincia busca sostener su propio ritmo de inversión y garantizar obras consideradas estratégicas, en un contexto donde el rol nacional en la construcción de nuevos caminos es cada vez más acotado.
Fuente: Medios







