El Gobierno argentino manifestó su “más enérgico rechazo” a la guía publicada por el Reino Unido bajo el título “Haciendo negocios con las Islas Malvinas”, al considerar que busca promover actividades comerciales e hidrocarburíferas que la Argentina considera ilegítimas en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
La posición fue expresada por la Cancillería, que reafirmó que los archipiélagos y los espacios marítimos e insulares correspondientes “son parte integrante” del territorio nacional argentino y sostuvo que permanecen “ilegítimamente ocupados por el Reino Unido”.
En el comunicado, el Gobierno también detalló las medidas adoptadas contra personas y empresas vinculadas con actividades en las islas. Según informó, ya fueron enviadas cerca de 180 advertencias a personas y empresas de 30 países, mientras que permanecen abiertos 60 procedimientos administrativos y fueron presentadas tres denuncias penales que involucran a diez compañías y sus directivos.

El rechazo de la Cancillería se suma a las declaraciones realizadas el martes por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien anticipó que el Gobierno ampliará las acciones judiciales contra compañías que desarrollen actividades en las Islas Malvinas.
“Se va a ampliar la denuncia judicial presentada la semana pasada para que alcance a otras compañías”, sostuvo el funcionario durante su habitual conferencia de prensa. Además, aseguró que el Ejecutivo continuará utilizando los mecanismos disponibles para sancionar e impedir que empresas o particulares realicen actividades que, según la postura oficial, vulneren los derechos y la soberanía argentina sobre las islas.
Durante la conferencia, Ravier también se refirió a la construcción de una base naval en Tierra del Fuego y destacó su importancia estratégica para la presencia argentina en el Atlántico Sur.
“La base va a incorporar diversas funciones logísticas relevantes. Por un lado, será un punto logístico estratégico para la proyección argentina al Atlántico Sur que permitirá vigilar y controlar mejor nuestros recursos naturales y nuestra soberanía”, afirmó.
La nueva disputa diplomática se produce en medio de la continuidad del reclamo argentino por la soberanía sobre las Islas Malvinas y de las acciones del Gobierno para desalentar la participación de empresas extranjeras en actividades económicas vinculadas con el archipiélago.
Fuente: Medios








