La Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (Unter) finaliza este viernes una medida de fuerza que se extendió durante 48 horas e incluyó un paro de actividades y una movilización frente a la Legislatura provincial, en el marco del tratamiento del proyecto que modificó la vinculación con la obra social Ipross.
Desde el Gobierno de Río Negro cuestionaron el nivel de adhesión a la protesta. Según los datos difundidos por la administración provincial, durante la primera jornada el acatamiento fue del 22,90%.
El Ejecutivo sostuvo que se registró una “baja adhesión” y consideró que esto “refleja una distancia entre la conducción gremial y sus propios afiliados”. También cuestionó que “la dirigencia insista en posiciones político-partidarias y sostenga medidas que no cuentan con el respaldo de la mayoría de los docentes”.
De acuerdo con las cifras oficiales, la adhesión durante el jueves fue del 21,91% en el turno mañana, 24,34% en el turno tarde y 22,47% en el turno noche.
El Gobierno provincial también detalló diferencias según las localidades. El mayor promedio de adhesión se registró en Cinco Saltos, con el 38,33%, mientras que los extremos se ubicaron en el turno tarde de Sierra Grande, con un 44%, y en el turno noche de Los Menucos, con un 7,7%.
La administración de Alberto Weretilneck ratificó además que “se descontarán los días no trabajados” a los docentes que hayan adherido a la medida de fuerza.
Weretilneck cuestionó los incidentes durante la protesta
En paralelo, el gobernador Alberto Weretilneck se refirió a los episodios registrados durante la jornada legislativa y repudió “los agravios e insultos contra las y los legisladores” durante la sesión.
El mandatario también hizo referencia al episodio denunciado por el legislador Juan Murillo, quien afirmó haber sido increpado por dirigentes de Unter al finalizar la jornada, en una estación de servicio de Viedma.
Weretilneck calificó estas situaciones como “antidemocráticas” y afirmó que “la patota y el escrache son inadmisibles en la Argentina de hoy“.
“La representación gremial no da derecho a intimidar a nadie. Ninguna diferencia política o sindical justifica el apriete ni el hostigamiento a los representantes elegidos por los rionegrinos. La conducción de Unter debe asumir su responsabilidad frente a estas conductas y repudiarlas con claridad“, sostuvo el gobernador.
Fuente: Medios.


