La petrolera estadounidense Halliburton confirmó que no prestará servicios para el proyecto offshore Sea Lion ni participará en actividades de exploración y producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas y sus alrededores. La decisión fue celebrada por la Cancillería argentina y se conoció en medio del nuevo cruce diplomático entre Argentina y el Reino Unido por la explotación de recursos en el archipiélago.
Según informó la empresa a las autoridades argentinas, Halliburton no trabajará en el proyecto petrolero que se desarrolla en la zona de las islas. La firma señaló además que desde Argentina se habían planteado dudas sobre una eventual participación en Sea Lion y sobre la aplicación de la legislación vigente a las actividades hidrocarburíferas en el territorio en disputa, según consignó la agencia Reuters.
La Oficina del Presidente atribuyó la decisión a las gestiones realizadas por la Secretaría Legal y Técnica y la Cancillería, y la presentó como parte de las medidas impulsadas por el Gobierno nacional en relación con el reclamo argentino de soberanía.
“La decisión, producto de un trabajo de la Secretaría de Legal y Técnica y la Cancillería, constituye un nuevo resultado de las medidas impulsadas por el presidente Javier Milei para defender los derechos soberanos de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes”, destacó la Oficina del Presidente en un comunicado.
Desde el Gobierno nacional también señalaron que continuarán utilizando herramientas legales, diplomáticas y administrativas frente a proyectos hidrocarburíferos desarrollados sin autorización argentina.
“El Gobierno continuará desplegando las herramientas legales, diplomáticas y administrativas a su alcance para evitar que emprendimientos desarrollados sin autorización argentina desconozcan los derechos e intereses de nuestro país y procurará que ninguna actividad económica contribuya a consolidar una situación contraria a la posición argentina”, expresó el Poder Ejecutivo.
A su vez, el Ejecutivo reafirmó que continuará ejercitando y defendiendo sus derechos mediante los instrumentos contemplados por el derecho nacional e internacional.
La decisión de Halliburton se conoció luego de que el Gobierno de Javier Milei profundizara sus medidas vinculadas con las empresas que participan de actividades petroleras en las islas. En septiembre, el Ejecutivo presentó un proyecto de ley destinado a endurecer las medidas contra las compañías que operen en el archipiélago sin autorización argentina.

El proyecto Sea Lion
El yacimiento Sea Lion, ubicado aproximadamente a 225 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, es uno de los principales proyectos hidrocarburíferos que avanzan en la zona. Se estima que el área contiene alrededor de 1.700 millones de barriles de petróleo.
Argentina cuestiona el desarrollo de estas actividades desde el descubrimiento del yacimiento en 2010 y sostiene que las perforaciones realizadas en el área son ilegales.
El proyecto es impulsado por la empresa británica Rockhopper junto con la compañía israelí Navitas Petroleum, con el objetivo de avanzar en la extracción de hidrocarburos a unos 200 kilómetros de la costa del archipiélago.
Nuevo cruce diplomático con el Reino Unido
La confirmación de Halliburton se produjo en paralelo a un nuevo intercambio entre Argentina y el Reino Unido por la explotación petrolera en las islas.
La Cancillería argentina, encabezada por Pablo Quirno, rechazó las declaraciones británicas luego de que el Reino Unido desestimara el arbitraje internacional solicitado por Argentina en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) para intentar frenar la explotación de hidrocarburos.
“La República Argentina rechaza que el Reino Unido caracterice el recurso argentino al arbitraje en el marco de la Convemar como un intento de ‘socavar’ los derechos de alguien. Nada más alejado de la realidad”, sostuvo el ministerio de Relaciones Exteriores.
Previamente, autoridades británicas habían cuestionado la presentación argentina y la calificaron como una acción para “socavar la prosperidad y la seguridad económica de un pueblo con autogobierno”.
En ese contexto, la subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar británica, Uma Kumaran, expresó que “el pueblo de las islas Malvinas ha elegido libre y democráticamente su futuro, y tiene todo el derecho a desarrollar y gestionar sus recursos naturales sin intimidación, coacción o interferencia de terceros”.
El intercambio diplomático se desarrolla mientras continúa el avance del Proyecto Sea Lion, que busca desarrollar la producción de hidrocarburos frente a las islas y que es cuestionado por el Gobierno argentino.
Fuente: Medios.








