Para la familia de Catalina, el tiempo vuelve a tensarse en una espera decisiva. No es solo angustia lo que domina estas horas previas, sino también una mezcla de nervios, cuidados extremos y una sensación que empieza a imponerse: la esperanza. Este lunes, la nena atropellada por un patrullero en Plottier será sometida a una intervención quirúrgica clave en la clínica Fleni de la ciudad de Buenos Aires. La operación tiene como objetivo fijar el cráneo a la columna vertebral, luego de las graves lesiones que sufrió en las dos primeras vértebras cervicales.
La cirugía es de alta complejidad y demandará varias horas. La decisión médica se tomó tras un período de evaluaciones y preparación, una vez que Catalina pudo ser trasladada desde Neuquén en condiciones seguras.
Su mamá, Paola Marifil, explicó con precisión la importancia de este paso: “Le va a permitir, primero que nada, bajar el riesgo de vida por tener el cráneo desprendido de la columna. La fijación es sostener la cabeza con el cuerpo”, afirmó. Hasta el momento, la nena se mantiene inmovilizada con un dispositivo externo que protege la zona cervical. La cirugía permitirá avanzar hacia una etapa de mayor estabilidad clínica.
Catalina llegó a la capital del país en un avión sanitario, acompañada por sus padres. Las primeras jornadas estuvieron dedicadas a controles exhaustivos y a la adaptación al nuevo equipo médico. “Pasaron los dos primeros días, con Catalina súper atendida, para conocerla, para conocernos”, contó Paola.
La familia resaltó el trabajo articulado entre los profesionales de Neuquén y Buenos Aires, que hizo posible el traslado en el momento adecuado. “Desde el primer día quería que Catalina estuviera acá, pero no se podía mover. En Neuquén estuvo en manos de médicos excelentes y acá también es un lugar muy bueno”, expresó.
Aunque los médicos evitan anticipar tiempos o resultados, la evolución de Catalina viene dando señales alentadoras. “Nunca se sabe el tiempo de recuperación; siempre nos dicen que los niños sorprenden, y ella lo viene haciendo desde el primer día”, señaló su mamá.
La nena está despierta, responde y continúa mostrando fortaleza en medio de un proceso largo y exigente. Cada avance, por mínimo que sea, es vivido como un paso fundamental.
Una vez superada la intervención, comenzará la etapa de rehabilitación. Actualmente la familia se encuentra en la sede de Fleni en Belgrano, pero luego el tratamiento continuará en el centro de rehabilitación de la clínica Fleming, en Escobar.
“De acá se tiene que ir, en lo posible, sin el aro y sin oxígeno”, explicó Paola, marcando los objetivos inmediatos. En medio de la incertidumbre, Paola resume su presente con una frase que refleja un cambio de clima emocional tras semanas muy duras: “Estoy llena de esperanza, ella está despierta y yo la veo bien ante todo”.
Catalina enfrenta este lunes una cirugía compleja. Afuera del quirófano, la esperan su familia, una fe que se mantiene firme y una comunidad que sigue su historia con la expectativa puesta en verla avanzar, paso a paso.
Fuente: Medios




