Los negocios bursátiles y la operatoria cambiaria transitan por caminos paralelos en este 2026, que parecen no converger. En las semanas de febrero los activos bursátiles exhibieron debilidad, condicionados por la volatilidad de las bolsas internacionales, mientras que el peso mantuvo su fortaleza -contracara de un dólar que en el terreno doméstico profundizó la caída-, a pesar de las compras de divisas a diario del BCRA y una inflación que se viene acelerando desde mayo del año pasado.
Este martes, las acciones argentinas subieron, para ajustar las fuertes pérdidas del mes en curso, mientras que el precio del dólar rebotó después de registrar sus niveles mínimos desde septiembre. Con ese marco, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanzó 1,8%, en los 2.812.413 puntos. En el panel líder encabezó las ganancias Banco Francés (5,3%).
En cambio, los bonos en dólares de Argentina -Globales y Bonares- no pudieron acoplarse y renovaron las caídas, con un 0,6% negativo en promedio, tras el anuncio del lanzamiento de un nuevo bono en dólares con vencimiento en octubre de 2027. El riesgo país de JP Morgan ascendió 12 unidades, a 545 puntos básicos para la Argentina.
En lo doméstico, se descuenta que el viernes el Senado convertirá en ley la ambiciosa reforma laboral con la que el gobierno de Javier Milei busca atraer inversiones mediante una caída de costos para tomar nuevo personal.
“El foco no cambia sustancialmente esta semana respecto de la anterior. El catalizador de corto plazo seguirá en el Congreso. El Gobierno ya obtuvo dictamen para continuar el tratamiento de la reforma laboral en el Senado y buscaría llevarla al recinto el viernes, antes del inicio de las sesiones ordinarias”, evaluó Portfolio Personal Inversiones.
A su vez, la plaza en su conjunto continúa influenciada por las dudas externas disparadas por la confrontación arancelaria en los Estados Unidos, lo que provoca un incremento en la aversión al riesgo global.
La Secretaría de Finanzas informó que, a partir de las próximas licitaciones quincenales, se incorporará -en conjunto con los instrumentos en pesos- la colocación de un bono denominado en la divisa estadounidense por un monto de hasta 150 millones de dólares por subasta.
Asimismo, el día siguiente a cada licitación se realizará una segunda ronda destinada a ampliar la emisión por hasta USD 100 millones adicionales, al precio de corte de la subasta. Este bono tendrá un cupón del 6% anual, pagadero mensualmente, y se licitará el precio, bajo un programa de emisión hasta un monto máximo de 2.000 millones de dólares.
Fuente Medios




