La capital neuquina consolida su crecimiento turístico: más eventos, mayor ocupación y actividad durante todo el año

La ciudad dejó atrás la baja actividad de los fines de semana y se posiciona como base para recorrer la Patagonia, con una oferta cada vez más amplia y sostenida.

Neuquén capital atraviesa un proceso de crecimiento sostenido en el turismo, con más eventos, mejor ocupación hotelera y una agenda que se mantiene activa durante todo el año. El cambio no solo se refleja en los números, sino también en el movimiento constante que hoy tiene la ciudad, incluso en días donde antes la actividad era casi nula.

El secretario de Turismo y Promoción Humana, Diego Cayol, explicó que el punto de partida era muy distinto. “Durante buena parte de la semana había turismo corporativo, pero los fines de semana la ocupación caía a menos del 10%”, recordó. Frente a ese escenario, el desafío fue generar propuestas que inviten a quedarse. “No se le reconocían atractivos a la ciudad, había que crearlos y poner en valor espacios”, sostuvo.

Más eventos y una oferta diversificada

Uno de los cambios más notorios fue el crecimiento en la cantidad de actividades. “En 2020 teníamos alrededor de 280 eventos y hoy estamos cerca de los 1.400”, detalló el funcionario. Este salto se apoyó en el turismo de reuniones, pero también en una agenda más amplia que incluye propuestas gastronómicas, culturales y deportivas.

En ese sentido, se impulsaron semanas temáticas —como la del sushi, la pizza o la hamburguesa— y eventos como “Sabores”, orientado a visibilizar la producción regional. “Un destino tiene que ofrecer siempre algo nuevo para que la gente quiera volver”, resumió Cayol.

Más ocupación y cambio en los hábitos de los visitantes

Además, cambió la lógica del visitante. “Antes muchos pasaban de largo. Hoy se quedan, recorren la ciudad y la usan como base para conocer otros destinos”, explicó. Entre los lugares más elegidos aparecen Caviahue y El Chocón.

Espacios recuperados y más conectividad

Parte de esta transformación se vincula con la recuperación de espacios urbanos. La zona de la Confluencia, por ejemplo, pasó de ser un área poco utilizada a convertirse en un punto integrado y visitado, clave en la identidad local.

A esto se suma la mejora en servicios, gastronomía, hotelería y conectividad aérea, factores que fortalecen la llegada de eventos y visitantes. En paralelo, comenzó a crecer el turismo internacional.

Con este escenario, Neuquén capital se posiciona como puerta de entrada y base para recorrer el norte de la Patagonia. El desafío, ahora, será sostener ese crecimiento y consolidar al turismo como uno de los motores económicos de la ciudad.

Fuente: Medios

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