Tres jugadores de fútbol fueron imputados por protagonizar agresiones contra el árbitro y un juez de línea durante un partido disputado en Catriel, en el marco de una liga local vinculada a empresas petroleras.
Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, los hechos ocurrieron el 15 de noviembre de 2025, cuando un árbitro expulsó a uno de los futbolistas tras una agresión previa al asistente. A partir de esa decisión, la situación escaló rápidamente en violencia dentro del campo de juego.
De acuerdo al relato fiscal, otro jugador se sumó al ataque y golpeó al árbitro en el rostro, mientras que posteriormente la víctima recibió un segundo golpe en la nuca y una patada cuando ya se encontraba en el suelo, provocándole lesiones en la boca.
En tanto, el juez de línea que intentó intervenir para frenar la agresión también fue atacado: recibió un golpe de puño en el pómulo que lo hizo caer al piso, sufriendo lesiones de carácter leve.
Las lesiones de ambas víctimas fueron certificadas médicamente y encuadradas como leves, con un tiempo de curación menor a 30 días.
Los tres imputados fueron acusados como autores del delito de lesiones leves en el contexto de un espectáculo deportivo, en una audiencia realizada en el Foro Penal de Cipolletti.
Sin objeciones por parte de la defensa en esta etapa inicial, la jueza de Garantías dio por formulados los cargos y habilitó la investigación penal preparatoria por cuatro meses.
El caso vuelve a poner en debate la violencia en el deporte amateur y sus consecuencias fuera del campo de juego.




