La petrolera YPF dio un paso clave en su proceso de salida de Metrogas S.A., en línea con su plan estratégico 4×4. La compañía confirmó que la desinversión superó su primera etapa y avanza ahora hacia la due diligence, una instancia decisiva que permitirá definir a los compradores finales.
El interés del mercado fue significativo: 13 empresas presentaron ofertas no vinculantes hasta el 9 de abril, en lo que funcionó como un primer filtro. A partir de ahora, el proceso se concentrará en un grupo más reducido de candidatos que accederán a información detallada para formular propuestas firmes.
Para estructurar la operación, YPF designó como asesor financiero a Citigroup, que tendrá a su cargo la coordinación de las próximas etapas. Actualmente, la petrolera controla el 70% de Metrogas, por encima del límite regulatorio del 49%, lo que también impulsa la necesidad de desprenderse de su participación.
En el mercado estiman que la venta podría rondar los 500 millones de dólares. El objetivo no solo es cumplir con la normativa vigente, sino también fortalecer la caja de la empresa para redirigir recursos hacia Vaca Muerta, el principal eje de crecimiento en el segmento no convencional.
Entre los interesados figuran grupos empresarios de peso, como Andina PLC, vinculada a José Luis Manzano; Central Puerto, conducida por Guillermo Reca; la familia Miguens-Bemberg; Eduardo Escasany, del Banco Galicia; y Neuss Capital.
La definición entra ahora en una fase clave: lo que ocurra durante la due diligence será determinante no solo para el futuro de Metrogas, sino también para el músculo financiero con el que YPF buscará profundizar su estrategia en Vaca Muerta.
En paralelo, la compañía avanza con un proceso más amplio de desinversión en áreas maduras, especialmente en yacimientos convencionales con menor productividad y mayores costos operativos. El objetivo es transferir esos activos a operadores más pequeños o especializados, capaces de gestionarlos con mayor eficiencia.
Este rediseño del portafolio se complementa con un fuerte plan de inversión en no convencionales, que incluye infraestructura, perforación, tecnología y acuerdos con socios internacionales, además de mejoras en la logística de transporte y exportación.
La estrategia es clara: concentrar capital en los activos más rentables y consolidar a Vaca Muerta como el motor energético y financiero de YPF en los próximos años.
Fuente: Medios




