El Gobierno de Río Negro confirmó que este martes 2 de junio abonará los salarios de todo el personal de la Administración Pública provincial en una única jornada. Desde la gestión de Alberto Weretilneck destacaron que la medida ratifica una política de “orden y previsibilidad” y garantiza que los trabajadores estatales cobren “en tiempo y forma”.
Según informó la Provincia, ese día percibirán sus haberes los trabajadores de Salud, incluyendo guardias y horas extras, efectivos de la Policía de Río Negro y del Servicio Penitenciario Provincial, docentes y porteros, empleados comprendidos en la Ley 1.844, personal de Vialidad Rionegrina, beneficiarios de pensiones de Bomberos Voluntarios, además de los integrantes de los poderes Legislativo y Judicial y organismos de control.
Desde el Gobierno remarcaron que el pago en una sola jornada refleja el orden financiero provincial y permite llevar certezas a miles de familias en un contexto económico complejo.
Sin embargo, el anuncio volvió a generar críticas por parte de sectores gremiales. Desde UPCN Río Negro rechazaron el último acuerdo salarial y cuestionaron el incremento aceptado por otro sindicato estatal, al considerar que representa aumentos de entre 27.000 y 35.000 pesos según la categoría.
“El relato no llena la heladera”, señalaron desde el gremio a través de un comunicado difundido en redes sociales, donde advirtieron que los trabajadores continúan perdiendo poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida.
Entre los reclamos, UPCN exigió aumentos salariales “reales”, el fin de los acuerdos que, según sostienen, perjudican a los estatales y el pase de las sumas no remunerativas al salario básico.
“Si la provincia está creciendo, que se note en el bolsillo de los trabajadores y no solo en las redes”, expresaron desde la organización sindical, que además aseguró que no acompañará acuerdos que consoliden “salarios de pobreza”.
De esta manera, mientras el Gobierno provincial destaca la regularidad en el pago de haberes y la previsibilidad financiera, persiste el malestar de algunos sectores estatales por la evolución de los salarios frente a la inflación y el costo de vida.




