La regularización del servicio eléctrico en barrios populares de Río Negro continúa generando controversias por el impacto de las facturas. En distintos puntos de la provincia se multiplican los reclamos de usuarios que, tras dejar atrás las conexiones irregulares, comenzaron a recibir boletas con montos que consideran imposibles de afrontar.
Uno de los casos más visibles se registra en Cipolletti, donde vecinos denunciaron incrementos desmedidos, errores en la facturación y problemas vinculados al funcionamiento de las instalaciones eléctricas.
Desde el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) reconocieron que las quejas son frecuentes. Si bien señalaron que en muchos casos se trata de hogares con un elevado consumo eléctrico, también admitieron que se han detectado errores de medición y situaciones de sobrefacturación.
La situación afecta principalmente a familias incluidas en el Programa PASE (Plan de Inclusión Social Eléctrica), destinado a regularizar el acceso al servicio en sectores populares.
Carmen Rodríguez, referente de los barrios ribereños de Cipolletti, sostuvo que la empresa incluyó en las facturas conceptos que, según aseguró, no correspondían a los beneficiarios del programa.
“El programa PASE es un proyecto que se presentó para el barrio y en realidad a nosotros no nos tienen que venir a cobrar lo que sería la colocación de pilares y la infraestructura, todas esas cosas no nos tienen que venir a cobrar porque estábamos en el programa PASE. Bueno, la primera vez nos cobraron las facturas, nos cobraron eso, nos cobraron la colocación y la bajada de luz, cosa que no tenían que cobrar”, explicó.
Aunque posteriormente se realizaron refacturaciones, los vecinos aseguran que los montos siguieron siendo excesivos. Según relataron, algunas boletas alcanzaron valores de entre $600.000 y $800.000.

Rodríguez detalló que, en su caso, la factura mensual prevista dentro del programa ronda los $250.000, pero a ese importe se le sumó un excedente de $644.000, que se refinancia automáticamente y genera una deuda acumulada cercana a los $1.800.000.
Frente a este escenario, muchas familias comenzaron a reducir drásticamente el consumo eléctrico.
“Sacaron todo lo que era electrodoméstico, así que ahora solamente nos calefaccionamos con gas o usamos leña por ejemplo ahora en el invierno”, aseguró la vecina.
También denuncian fallas y daños en instalaciones
Los cuestionamientos no se limitan al aspecto económico. Los vecinos afirman que las instalaciones eléctricas presentan problemas de funcionamiento y riesgos para la seguridad. Según indicaron, durante las jornadas de bajas temperaturas se produjeron cortocircuitos y desperfectos en los pilares de conexión.
“Hubo gente a la que que se le quemaron las térmicas en los pilares”, afirmó Rodríguez.
Además, denunciaron reiteradas bajas de tensión que provocaron daños en electrodomésticos esenciales para los hogares. Televisores, heladeras y otros equipos habrían resultado afectados por las fluctuaciones del servicio.
“Estábamos mejor antes, cuando estábamos enganchados”, lamentó la referente barrial.
El EPRE reconoce reclamos y pide analizar cada caso
El presidente del EPRE, Juan Justo, sostuvo que la situación debe evaluarse de manera individual, ya que existen distintos factores que pueden explicar los elevados montos en las facturas.
Entre ellos mencionó el incremento del precio mayorista de la energía y la reducción progresiva de subsidios implementada por el Gobierno nacional desde fines de 2023. Sin embargo, también admitió que existen casos donde se detectaron errores atribuibles a la distribuidora.
“Obviamente no se puede generalizar, hay que ver caso por caso. Por eso es importante que la gente se acerque al EPRE, nos arrime su factura, podamos analizar su situación. En Catriel hubo 400 casos de sobrefacturación”, afirmó.
Respecto al Programa PASE, explicó que muchos hogares utilizan electricidad para calefaccionarse durante el invierno, lo que dispara los consumos. En ese marco, recordó que el esquema contempla mecanismos de financiamiento para evitar que los usuarios queden sin servicio por falta de pago.
No obstante, señaló que cuando el consumo disminuye y las facturas continúan siendo elevadas, podría existir algún inconveniente técnico. “Puede haber algún error en la medición o algo por el estilo”, reconoció.
Desde el organismo regulador recordaron que recientemente se detectaron irregularidades en Catriel, donde alrededor de 400 usuarios denunciaron consumos excesivos pese a registrar bajos niveles de uso eléctrico.
Tras analizar los casos, el EPRE resolvió ordenar la refacturación de la mayoría de las boletas al comprobar errores en los registros realizados por la distribuidora.
Qué impuestos encarecen la factura
Por último, el titular del EPRE explicó que una parte importante del valor final de las boletas corresponde a cargas impositivas.
Entre ellas destacó:
- IVA nacional: representa entre el 21% y el 27% del monto total.
- Tasas municipales: tienen una incidencia significativa y actualmente son auditadas por el organismo.
- Impuestos provinciales: mantienen una carga reducida tras la baja de Ingresos Brutos al 1% para el servicio eléctrico.
Mientras continúan los reclamos, vecinos de distintos barrios esperan respuestas sobre facturas que consideran impagables y exigen que se revisen los consumos, las mediciones y el funcionamiento de las instalaciones.
Fuente: Medios.




